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Escándalo Cripto: Qué pasó con los 110 millones de dólares de $LIBRA que guardó Hayden Davis

Es la plata de los inversores que compraron el polémico token antes de que se desplomara su valor. El millonario capital está en billeteras virtuales y es manejado por un fideicomiso ciego

Domingo 24 de Mayo de 2026

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10:19 | Domingo 24 de Mayo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

"Son como 110 millones de dólares. Emm. Esa plata no es mía, es... de, no sé, de la Argentina. Pero mía no es", se atajaba Hayden Davis en las primeras horas del enorme escándalo financiero en torno a $LIBRA. Hablaba de una gigantesca bolsa de criptomonedas que le habían quedado alojadas en sus billeteras cuando el proyecto colapsó.

 

Su entorno, formado por algunos criptobros (fanáticos del ecosistema de las criptomonedas) que rondan los 30 años de edad, no tenía las herramientas mínimas para manejar un affaire político y judicial de tal magnitud, donde se multiplicaban los titulares críticos en portales de todo el mundo. Era plata que, literalmente, le quemaba en las manos.

 

Ese capital, sin embargo, era su carta clave para negociar y protegerse de la Justicia. Con esa liviandad lo confesaba en un par de entrevistas que dio para tratar de explicar por qué había fracasado estrepitosamente un proyecto que buscaba beneficiar a las empresas argentinas, pero que en los hechos había dejado miles de damnificados en varios continentes y a un puñado de insiders que usaron información privilegiada para ganar fortunas en menos de 40 minutos

 

Faltaban meses todavía para conocerse los detalles sobre los proyectos de Davis en la Argentina, el presunto contrato que tenía firmado y los negociados que se ocultaban en el celular de Mauricio Novelli (incluyendo un borrador que habla de exigencias de pagos por 5 millones de dólares alrededor del caso). Pero, más allá de las derivaciones políticas, a quienes decidieron confiar su capital lo que realmente les interesa saber es: ¿Qué pasó con la plata? ¿Dónde están esos 110 millones de dólares?

 

El dinero, cuyo monto actualizado es una absoluta incógnita debido a la volatilidad del mercado, se encuentra resguardado en un fideicomiso llamado Libra Trust, constituido legalmente en noviembre pasado como parte de una estrategia judicial impulsada por Davis para evitar las demandas penales en los tribunales de Argentina y Nueva York.

 

A seis meses de su creación, el actual titular del Trust aceptó contestar preguntas de la prensa y afirmó que pretenden comenzar a usar el dinero este mismo año para reparar los pagos a algunos damnificados y revivir el proyecto original de fondeo. Respondió con una única condición impostergable: hacerlo de manera anónima, sin identificarse con su nombre y apellido.

La ruta de los 110 millones de dólares

La historia del dinero nace la misma noche del accidentado lanzamiento de $LIBRA, a principios de 2025. Davis fue la primera cara visible que se hizo cargo públicamente del proyecto. Él, junto a su empresa Kelsier Ventures, habían sido los responsables técnicos de la puesta a punto. Eso incluía el armado vital del "pool de liquidez", la herramienta algorítmica que permite que usuarios de todo el mundo puedan comprar e intercambiar las criptomonedas recién lanzadas.

El sistema funcionaba así: los inversores compraban sus $LIBRA pagando a cambio con una criptomoneda consolidada y con fuerte respaldo llamada SOL. Sin embargo, de manera sorpresiva, Hayden y su equipo comenzaron a retirar masivamente las criptos de SOL del pool durante esa misma noche. Al vaciarse la liquidez, el precio de $LIBRA se vino a pique casi a cero.

Según la dura denuncia presentada por los damnificados, esa extracción acelerada de los tokens de SOL fue una maniobra de estafa clásica en el mundo cripto conocida como rugpull (tirar de la alfombra). Sostienen que todo el colapso estaba perfectamente planeado.

 
 
Milei con Hayden Mark Davis.
Milei con Hayden Mark Davis.
 

Las criptomonedas SOL que retiró el equipo quedaron guardadas en una serie de billeteras virtuales controladas por ellos, que a valor de aquel entonces representaban cerca de 110 millones de dólares. Esa es la "bolsa de plata" que a Davis le quemaba cuando salió a dar entrevistas mediáticas y afirmaba que quería lograr que ese dinero lo maneje una ONG o alguien en Argentina. Incluso llegó a ponerle un ultimátum a las autoridades para que se hagan cargo, especialmente después de las amenazas físicas que empezaron a recibir él y su familia.

Como todas las operaciones en criptomonedas se registran sobre una blockchain (cadena de bloques) que es 100% pública, en Internet es posible rastrear qué hace cada billetera. Por ese motivo tecnológico, los 110 millones de dólares eran perfectamente auditables. Usando ese dato clave, un grupo de damnificados presentó una demanda en los tribunales del Distrito Sur de Nueva York y pidió que esos fondos sean congelados. La jueza a cargo del caso, Jennifer Rochon, hizo lugar a la presentación y las billeteras estuvieron bloqueadas durante varios meses.

Sin embargo, el equipo legal de los demandantes, encabezados por el estudio Burwick, no logró juntar una cantidad suficiente de damnificados que justificara sostener el embargo, y la jueza levantó la medida cautelar en agosto del año pasado.

El Libra Trust y el contraataque legal

Con la medida cautelar caída, en noviembre el dinero empezó a moverse. Según pudo reconstruir la investigación del analista cripto Fernando Molina, de los primeros en seguir de cerca el caso, las billeteras comenzaron a diluir la plata vía transacciones pequeñas hacia un enjambre de cuentas, buscando pasar a redes o exchanges anonimizados que vuelven imposible rastrear por dónde sigue el flujo del capital.

Cuando los millones comenzaron a moverse libremente, los abogados del estudio Burwick presentaron un pedido urgente a la corte para volver a congelar los fondos. Allí los abogados de Hayden ejecutaron una jugada maestra: en plena audiencia anunciaron que estaban consolidando todo el dinero en un fideicomiso nuevo que tenía como objetivo transparente continuar el proyecto original y financiar a las empresas argentinas. Es decir: si el dinero finalmente se usa para lo que se prometió, las denuncias por estafa pierden su principal sustento.

El Libra Trust fue constituido legalmente el 22 de noviembre. Tres días después lanzaron un sitio web oficial que permitía a las empresas argentinas presentar su propuesta de negocio formal para tratar de acceder a las millonarias fuentes de financiación.

¿Qué pasará con la plata de los damnificados?

Al ser consultado sobre cómo avanza el proyecto, el equipo administrador del Libra Trust confirmó que hay 71 empresas argentinas que presentaron sus proyectos para acceder a la financiación. Estas firmas comenzaron a recorrer un estricto proceso de análisis de elegibilidad. Si bien aún no hay una fecha fijada en el calendario para comenzar los pagos, desde el Trust apuntan a distribuir el capital "antes del primer aniversario de la creación del fideicomiso"; es decir, antes de noviembre de este año.

Respecto a la delicada situación de los inversores individuales que compraron $LIBRA y perdieron sus ahorros, los organizadores del fideicomiso especificaron que están habilitados para repartir fondos y reparar a los damnificados, aunque establecieron filtros muy estrictos. Solo podrán acceder aquellos que:

  1. Sean ciudadanos de Argentina y residieran en el país el 14 de febrero de 2025.
  2. Sean considerados "inversores no sofisticados" (sin experiencia profesional previa en el mercado financiero o cripto).
  3. Hayan presentado sus reclamos legales formales en la Justicia antes del 22 de noviembre de 2025.

Muchas de las decisiones operativas, como el monto exacto que quedó de los 110 millones iniciales tras el pago a los estudios jurídicos de Nueva York o la identidad de quién tomará la decisión final sobre los repartos, se mantienen bajo estricta reserva por "cláusulas confidenciales".

Finalmente, el actual administrador anónimo del fideicomiso fue categórico sobre los presuntos nexos con la política argentina: aseguró que no tienen ningún tipo de comunicación, coordinación o interacción con el Gobierno nacional. Sin embargo, en una observación muy llamativa anexada a sus respuestas, el responsable del fideicomiso señaló que está al tanto de "pedidos en Argentina para que distribuya los fondos lo antes posible". Las fuertes presiones están sobre la mesa y los próximos meses serán claves para el destino de los millones congelados.

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