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Cacho Castaña y Susana Giménez: un romance inolvidable, una amistad eterna

El cantante y la diva vivieron un amor apasionado y fugaz. Con el tiempo establecieron una relación cómplice y cariñosa, llena de guiños a ese pasado compartido.

Martes 15 de Octubre de 2019

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Cacho Castaña podía alardear de sus dotes de seductor, sin embargo fueron contadas las ocasiones en las que habló de sus parejas. Las mujeres con las que se relacionó sentimentalmente fueron muchas pero solo trascendieron los nombres de algunas de ellas, como Mónica Gonzaga, Jorgelina Aranda, Diana María y Marina Cabrales. Pero sin dudas, de todos sus amores, el que generaba más curiosidad y simpatía fue el que protagonizó con Susana Giménez en la década del ’70. El romance que en su momento fue secreto con los años se conoció y los protagonistas fueron quienes se encargaron de confirmarlo.

Susana y Castaña se conocieron mientras grababan la película El mundo es de los jóvenes. La estrella era Dyango y Cacho interpretaba algunas canciones. En ese momento no pasó nada porque ella estaba de novia con Héctor Cavallero, pero la siguiente vez que se cruzaron sería muy distinto.

A mediados de la década del 70, Carlos Perciavalle los convocó para participar de la obra teatral Estrellas en el mar que haría temporada en Mar del Plata. Ambos aceptaron. Fue en ese momento que comenzó el romance. “Ella estaba en un ‘impasse’ con Monzón. El primer beso fue entre bambalinas, la atraqué y la besé”, contó el autor de “Garganta con arena”.

También relató que su primer encuentro sexual fue muy romántico y ocurrió en la casa que ella había alquilado en el coqueto barrio Los Troncos. Todo iba bien salvo por un “detalle”, Carlos Monzón quería retomar su noviazgo con su coestrella en La Mary. Una noche la pareja estaba en el primer piso de la casa de la diva cuando escucharon ladrar a los perros. Uno de los bailarines de la obra, que también estaba en la casa, subió y a los gritos advirtió “rajemos que viene el Negro”. Cacho saltó por la ventana, cayó sobre la cabina del gas y de ahí se metió en el baúl de su auto. El bailarín ya estaba al volante cuando vio que el boxeador se acercaba con cara de pocos amigos. “¿Este auto es tuyo?, le preguntó y el bailarín le aseguró que sí.

“Salí escondido en el baúl porque me quería matar”. Así lo contó en el programa de Mirtha Legrand:

Tiempo después boxeador y cantante se cruzaron en un boliche. “Le dije que si me rompía la cara me la hacía de nuevo con la plata que le iba a sacar”, relató con picardía para reconocer que "cuando estás caliente con una mina sos capaz de cualquier pelotudez”. También aseguró que lo suyo con la diva duro apenas siete meses pero podría haber sido “para vivir un gran amor”, y que se terminó porque ella volvió con Monzón. En una revista con esa picardía tan porteña admitió que “Susana es ingenua, todos le mordieron el monedero. Yo fui el único gil que no le sacó un sope”.

El romance fue un secreto muy bien guardado entre ambos. Pero en el año 2012, Moria Casán fue invitada junto a Cacho al programa de la diva y la One los deschavó. En esos momentos únicos que regala la televisión, la conductora de Incorrectas empezó a contar secretos de esa temporada con su inefable estilo donde les recordaba que ambos “estaban re calientes” y que “se iban a un hotel”. Susana entre risas y desesperación le pedía que se callara porque “nadie lo sabe, tonta” y Cacho, aunque no podía evitar la risa, no desmentía nada.

Pero aunque el romance “duró lo que dura un cajón de champagne” como describió el autor, entre ambos siguió una linda relación. El cantante terminaba bien con casi todas sus ex parejas y con muchas se continuaba viendo y la diva no fue la excepción.

En los últimos años, Susana solía invitarlo a Punta del Este a La Mary, su chacra y refugio. Si Castaña daba algún concierto en un hotel esteño, la diva que en general no participa en eventos, era su invitada de lujo y lo aplaudía desde la platea acompañada de amigos como Teté Coustarot, Daniel Mañas, Sofía Neiman y el Negro González Oro. También era uno de los invitados a su cumpleaños.

Las visitas a Punta daban pie a reclamos y diálogos desopilantes como el que mantuvieron en uno de los programas de Susana cuando un desinhibido Castaña le preguntó sobre el paradero de un short amarillo que se había olvidado en La Mary.

“Yo te lo guardo, Cachito. Ojalá puedas venir este verano a la pileta así jugamos otra vez a ese juego de los nombres, que es divertido”, le aseguró la conductora. Cacho respondió: “Qué bueno, qué divertido fue. Sí, me gustaría ir. El 29 de enero que es tu cumple”. “Está tu short guardado”, le insistió Susana y él retrucó: “En cualquier momento te caigo”.

En el programa de Jorge Lafauci el tanguero admitió que “me encantaría que Susana se enamorara de mí y casarme. La quiero mucho y tenemos una buena relación”, el comentario fue más un lindo piropo que una declaración pero en ese momento causó mucho revuelo. Ante Jey Mammon también admitió que volvería con ella pero “ella está en otra”.

En Animales Sueltos habló de la amistad que los unía. “Nos queremos mucho y nos divertimos mucho. Tiene una onda de locos” , dijo. Y agregó: “Es muy buena gente. De muy buena madera. Es muy linda. Tiene mucha luz y es un ser muy generoso. Me da placer ser amiga de ella. Me llena de orgullo”.

Invitado infaltable al programa de la diva mantenían charlas llenas de guiños y anécdotas compartidas. Se saludaban con un “Cachito querido” y él respondía con un seductor “Hola bombón, qué linda que estás”. En el 2017, Susana contó que ponía sus canciones a “todo volumen” mientras estaban en la pileta de La Mary. Cacho le dijo cuándo lo volvería a invitar y ella le respondió “cuando se te pase la mala experiencia del avión”. Entre risas recordaron la vez que el cantó en uno de sus cumpleaños pero al intentar regresar y en pleno vuelo, el avión tuvo problemas y quedó varado en Montevideo por lo que tardó 24 horas en hacer un viaje de dos.

Las visitas de Cacho a la diva daban lugar a algunos rumores que el cantante no admitía ni desmentía. En el programa radias distas Claudio Pérez y Claudio Albarenque relató que “voy a Punta del Este a saludar a Susana y posiblemente me quede unos días en su casa, pero somos amigos”. Y con habilidad siguió: “Me preguntó si sabía hacer asado. Le dije que sí y me dijo que fuera a comer un asadito. Ahí le respondí ‘Poné otra excusa, Susana’. ¡Dejate de joder! Como le voy a decir a la gente que voy a ir a hacerte un asado”.

Entonces los conductores le preguntaron si había “derecho a roce”: “Sí, como cuando pasas por atrás de la mesa y ella está agarrando algo de la alacena…”. Y agregó: ¿Si vi la tapa de Paparazzi con el topless de Susana? Sí, vi los pechos... los conozco. Está muy buena Susana, está increíble”.

En Buenos Aires la diva solía asistir a sus show en el Café La Humedad, del que era madrina. También lo aplaudió en el Luna Park en el recital que hizo con Palito Ortega y asistió a varios festejos de cumpleaños.

En el 2011, el cantante atravesaba una de sus tantas internaciones sin embargo, para el primer programa de esa temporada le envió un ramo de flores con un mensaje escrito en una tarjeta: “Quiero que sepas que siempre voy a ser el espejo de tus fantasías (que además siempre fueron mías). Desde Palermo tu internado favorito. Cacho”. Con su característica espontaneidad la diva exclamó: “Reviviste Cacho. Salí de es sanatorio por favor, vení acá a cantar, Cacho divino”.

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