Nacionales
El salto del riesgo país en marzo, que llegó a ubicarse por encima de lo 600 puntos, frenó la colocación de deuda en Wall Street. Los motivos que explican esta tendencia y las expectativas para lo que viene.
Lunes 13 de Abril de 2026
08:10 | Lunes 13 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La incertidumbre global que provoca la guerra en Medio Oriente golpeó de lleno a los mercados internacionales. Pese a la distancia geográfica, en la Argentina se observó un saltó del riesgo país, que llegó a ubicarse por encima de los 600 puntos en marzo, y que frenó la emisión de bonos por parte de empresas y provincias en Wall Street.
El riesgo país es una variable troncal para que los gobiernos o el sector privado puedan conseguir financiamiento en los mercados internacionales a tasas más atractivas. Cuando el indicador que elabora JP Morgan empezó a bajar, la emisión de bonos corporativos y de estados subnacionales en el exterior se consolidó y, de acuerdo con estimaciones privadas, desde las elecciones de octubre quedó en torno a los US$10.000 millones.
La emisión de deuda corporativa ayudó a sostener la oferta de divisas en el mercado de cambios durante los últimos meses, por lo que se volvió uno de los principales factores que explicaron la calma en las cotizaciones del dólar.
Sin embargo, con la tensión internacional de las últimas semanas, el escenario financiero se volvió más volátil. “Un mes antes del inicio de la guerra, el riesgo país había marcado un mínimo de 488 puntos. Desde el 28 de enero hasta fin de marzo, el diferencial de riesgo soberano subió hasta 615 puntos. Y por el conflicto internacional, las tasas de treasuries también se incrementaron. Es decir, en poco más de 2 meses, los bonos argentinos pasaron de rendir en la zona baja de 9% a 10,5-11% anual”, explicó Nery Persichini, de GMA Capital.

Si bien sostuvo que las emisiones corporativas tuvieron una dinámica diferente, ya que los precios se defendieron mejor que la deuda pública, la aversión por el riesgo del mercado sigue siendo mayor. Esto sucede porque los inversores se ponen más selectivos frente a la incertidumbre global.
“Durante marzo, el ritmo de colocaciones corporativas se redujo notablemente frente a los meses previos, con US$339 millones colocados íntegramente bajo ley local, siendo el monto más bajo desde septiembre de 2025″, estimaron en Cohen. De esta manera, de acuerdo a sus cálculos, se observó una fuerte caída en relación con enero (US$2382 millones) y febrero (US$882 millones).
“En el acumulado del año, las colocaciones suman US$3604 millones, impulsadas por el segmento internacional que aportó US$2015 millones, mientras que en el mercado local sumaron US$1589 millones”, completaron en la firma.
Los analistas financieros siguen de cerca la evolución del riesgo país porque también analizan la posibilidad de que el gobierno nacional acceda a los mercados internacionales de deuda. Eso le permitiría refinanciar vencimientos y que el Banco Central no destine la acumulación de sus reservas a cubrir vencimientos. De todos modos, en el equipo económico repiten que al menos por ahora ese alternativa no está sobre la mesa.
Más allá de la volatilidad que responde a la coyuntura internacional, el riesgo país se encuentra muy alejado de los valores que mantenía hace unos años, pero todavía no es suficiente para que la Argentina pueda acceder al financiamiento externo a tasas bajas. Los especialistas estiman que el indicador debería ubicarse cerca de los 400 puntos para que eso suceda.
DEJANOS TU COMENTARIO
Las Más Vistas

Automóvil chocó contra tres postes y terminó dentro de una vivienda en Av. Felipe Varela

Por la guerra en Medio Oriente, las empresas y provincias postergaron sus planes de financiarse en el exterior

Intendentes riojanos marcharán al Ministerio de Economía para reclamar obras y fondos frenados por el ajuste de Milei

Violento ataque a un micro que llevaba nenes de un club de fútbol: uno sufrió graves heridas en los ojos
Top Semanal
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
LOCALES
NACIONALES
INTERNACIONES
DEPORTES
SOCIEDAD
FARÁNDULA