Qué dicen los mensajes amenazantes que Ricky Diotto le mandó a María Fernanda Callejón ni bien se separaron
Así, Lussich leyó la transcripción de uno de los mensajes de tono masculino, según figura en el expediente, que Callejón recibió por aquel entonces de parte de su expareja: "Estaba viendo si te mandaba este audio o no, porque lo que hiciste de salir a decir todas esas cosas es una barbaridad. Porque yo, todas las cosas que hicimos las consulté con vos. Viví por vos. En 12 años, no te pedí que trabajaras, te pedí que estuvieras tranquila en casa. Te di una vida millonaria. Hoy andás en una camioneta que es mía, vivís en una casa que es mía. Entonces no sé cómo te da la cara para decir las cosas que dijiste, cuando me desviví por vos, por Giovanna, no por vos, y ahora salís con los tapones de punta", fue sólo el primer pasaje.
Al tiempo que continuó leyendo: "Yo voy a vender la casa, voy a vender la camioneta, [para] que me devuelvas todo lo que me corresponde porque vos sos una sinvergüenza", habría disparado furioso inmediatamente el odontólogo.
Al tiempo que acto seguido, el conductor de Intrusos repasó otro de los mensajes de Diotto a Callejón presentados en la Justicia, aclarando que por ese entonces Fernanda ya estaba en pareja con el exfutbolista Fernando Gamboa.
"Vos no tenés vergüenza para pasarle el audio a los que quieras, si querés pasale el audio a los canales, porque vos no tenés vergüenza con lo que acabás de hacer. Te pido una última cosa: no hables de mí, porque vos y yo sabemos muy bien que tenemos muchos secretos. Y vos sabés muy bien de todo lo que yo te estoy hablando. Tomalo como una amenaza. Vos volvés a abrir la boca, volvés a hablar de mí en los medios y yo me voy a encargar de que todo el mundo se entere realmente quién sos. Así que a mí no me rompas los huevos", continuó leyendo Lussich un claro mensaje en tono amenazante.
"Hablá solamente de tu carrera, del negro ese con que salís, de tu vida, de cómo cog... con el negro, si el negro tiene una pij... grande, chica, lo que quieras... Pero a mí no me rompas más los huevos. ¿Estamos?", concluyó un visiblemente enojado Ricky Diotto sin suponer que terminaría preso de sus propias palabras.