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Juicio por la muerte de Maradona: “Nunca tomé el rol de médico clínico de él”, declaró Luque

El neurocirujano se sentó por novena vez ante los jueces del Tribunal N° 7 de San Isidro. Apuntó contra dos médicos de la obra social Swiss Medical.

Martes 23 de Junio de 2026

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11:45 | Martes 23 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El neurocirujano Leopoldo Luque (45) declaró este martes nuevamente en el marco del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60), donde negó tener el rol de médico clínico del ex futbolista y describió que fue “claro, contundente y explícito” al indicarle a la familia que él solo era neurocirujano.

Luque enfrentó a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón por novena vez en las 21 audiencias que se desarrollaron hasta el momento.

En esta oportunidad declaró apenas 23 minutos, donde aclaró su rol antes y durante la internación domiciliaria de Maradona en la casa del lote 45 del barrio San Andrés, en Benavídez.

Con la presencia de Jana y Dalma Maradona, dos de las hijas del Diez, Luque solo respondió preguntas de Francisco Oneto, uno de sus abogados defensores.

Antes de comenzar su declaración, el juez Gaig afirmó que “en este tribunal no se juzgan personalidades ni estilo de conversaciones, sino hechos”, luego de que el imputado adelantó que iba a contextualizar conversaciones de chats y audios exhibidos en las últimas audiencias.

“Como dije antes, yo era el médico de confianza de Diego. Lo acompañaba, lo ayudaba en todo lo médico que estaba a mi alcance. Parte de su entorno y la familia me veía como médico de confianza, pero nunca tomé el rol de médico clínico de él”, indicó Luque.

El eje de su declaración fue explicarles a los jueces su rol durante la internación domiciliaria de Maradona, que se llevó a cabo entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, día de la muerte del astro.

“Yo asumí en la reunión del 10 de noviembre (realizada con la familia y médicos en la Clínica Olivos), abiertamente y explícitamente que era el de neurocirujano. Había un control clínico, que se asumía en el ‘Chat Tigre’, y uno de la salud mental, que era en el grupo ‘AT Diego’. Yo no tenía autoridad sobre el resto de los especialistas”, describió.

Luque afirmó que aclaró abiertamente el 8 de noviembre a la psiquiatra Agustina Cosachov que la internación “tenía entendimiento psiquiátrico”.

“Yo le digo a Cosachov que tenía que manejarlo con el (psicólogo Carlos) Díaz y que la parte clínica estaba la obra social”, sostuvo.

“Algo que me caracterizó durante la atención es que no tomaba medidas o marcaba autoridad sobre otras especialidades. Mi objetivo fue que siempre esté bien atendido y que cuenten con mi apoyo”, relató ante la atenta mirada de los jueces.

También detalló que al día siguiente de la reunión donde aclaró su rol, Gianinna Maradona dijo que “hacía falta un médico de cabecera”, a lo que Cosachov aseguró que era el propio Luque.

“El error de Cosachov es donde aclara que iba a haber un clínico. Tres días después Dalma dice que Luque es neurocirujano y que había que buscar un médico clínico”, señaló, mientras exhibía un chat.

“¿Vos aceptaste ser el medico a cargo en la internación domiciliaria?”, le preguntó Oneto. “No. Yo la única aceptación que hice fue mi función es que soy neurocirujano. Fui claro, contundente y explícito”, afirmó.

Luque, uno de los principales acusados de la muerte de Maradona, apuntó directamente hacía otros dos imputados: la coordinadora de Swiss Medica Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna.

“La internación estaba a cargo de la Clínica Olivos. Pasa de una estructura de internación clínica a una de internación domiciliaria, más precisamente la doctora Forlini y el doctor Di Spagna. Hay un seguimiento diario del paciente en el ‘Chat Tigre’. Di Spagna lo quiso ver y el paciente no quiso, pero hay un seguimiento donde los enfermeros informaban y lo veía (expresado en el chat). De la causa surge que lo veían Di Spagna y Forlini”, señaló Luque.

Por último, el neurocirujano afirmó que “la internación domiciliaria era el único camino posible”.

“Estaba lúcido y quería irse a su casa”, dijo sobre Maradona.

La jornada continuó con las declaraciones de Sergio Zoppi y Juan Carlos Soto, dos empleados de seguridad del barrio privado San Andrés, y Maximiliano Trimarchi, asistente del abogado Matías Morla.

 

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