La presidenta del cuerpo de Bomberos Voluntarios Águilas de Acero brindó en diálogo con Fénix una serie de recomendaciones ante un movimiento sísmico. Remarcó la importancia de conocer los protocolos y identificar zonas seguras
18:38 | Martes 11 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Ante la reciente actividad sísmica registrada en distintos puntos de Sudamérica y teniendo en cuenta que La Rioja se encuentra en una zona sísmica, la prevención vuelve a ocupar un lugar central. En diálogo con Fénix, Flavia Sanagua, presidenta del cuerpo de Bomberos Voluntarios Águilas de Acero, explicó cómo se debe actuar durante un sismo y cuáles son algunas de las conductas que deben evitarse.
Sanagua sostuvo que lo fundamental es conocer previamente qué hacer y, especialmente, qué cosas no deben hacerse durante un movimiento sísmico. En ese sentido, remarcó que algunas recomendaciones antiguas quedaron desactualizadas.
“Antes se usaba ponerse bajo el dintel de una puerta, porque las estructuras eran de adobe y lo único reforzado era el marco de la puerta. Ahora eso ya no se debe hacer”, explicó en diálogo con Fénix.
La bombera recomendó alejarse de vidrios, cables y de cualquier elemento que pueda desprenderse o caer. Durante el movimiento, indicó que se debe buscar un lugar seguro dentro de la vivienda y adoptar una posición de seguridad que permita reducir el riesgo de lesiones.
También destacó la importancia del denominado “triángulo de la vida”, que puede generarse junto a estructuras como una cama o una mesa cuando se produce un colapso. “Siempre alejarnos de los riesgos, buscar un lugar seguro dentro de nuestra vivienda hasta que pase el temblor y después buscar un punto de encuentro afuera”, señaló.
La prevención, según explicó, debe comenzar mucho antes de que ocurra un terremoto. Por eso recomendó revisar las viviendas, identificar las vías de escape y evitar que existan objetos que puedan obstaculizar una eventual evacuación.
“Todavía no existe un aparato que nos indique qué día va a pasar o qué hora va a suceder, pero sí podemos estar preparados”, sostuvo Sanagua.
La especialista también hizo hincapié en la necesidad de realizar simulacros en escuelas, oficinas públicas, bancos y otros lugares donde se concentre una gran cantidad de personas. Explicó que estas prácticas permiten detectar errores y corregirlos antes de una situación real.
Además, remarcó que el conocimiento ayuda a controlar el miedo. “La ignorancia desespera, el no saber qué hacer desespera y muchas veces quizás te golpees más tratando de huir”, advirtió.
Respecto de los protocolos de seguridad, Sanagua explicó que fueron modificándose a partir de la experiencia obtenida en grandes catástrofes. Señaló que actualmente se recomienda adoptar una posición lateral, similar a la posición fetal, protegiendo el cuerpo y la cabeza y manteniendo los pies en una posición que facilite una eventual tarea de rescate.
Finalmente, insistió en que la preparación y la capacitación son herramientas fundamentales para reducir los riesgos frente a un terremoto. “Hay una gran diferencia entre no saber qué hacer: es el doble de miedo, de terror, y por ahí hacemos cosas que no corresponden”, concluyó.