Fernando Álvarez de Celis, director de la Fundación Tejido Urbano, analizó el problema habitacional y advirtió que el acceso a la vivienda propia es cada vez más difícil.
17:09 | Viernes 14 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El acceso a la vivienda propia se convirtió en uno de los principales problemas habitacionales de la Argentina. En diálogo con Fenix, Fernando Álvarez de Celis, director de la Fundación Tejido Urbano, explicó que cada vez son menos las familias que logran convertirse en propietarias y advirtió sobre el peso que tienen los alquileres sobre los ingresos.
Álvarez de Celis señaló que, según los últimos censos, la cantidad de viviendas en el país se duplicó desde 2001, pero el crecimiento de la cantidad de propietarios no acompañó ese proceso. Actualmente, una familia argentina destina en promedio el 42% de sus ingresos al pago del alquiler, mientras que entre los menores de 35 años ese porcentaje puede llegar al 62%.
El especialista sostuvo que la situación se vuelve todavía más compleja en provincias como La Rioja, donde los ingresos son bajos y existe un alto nivel de empleo informal. En ese contexto, acceder a un crédito hipotecario resulta prácticamente imposible para una gran parte de la población. “El inquilino tiene un problema financiero, pero no económico”, explicó, al señalar que durante su vida una persona puede terminar pagando varias veces el valor de una vivienda a través del alquiler.
Otro de los problemas que destacó es la falta de viviendas terminadas. En ese sentido, Álvarez de Celis consideró que la construcción de viviendas por parte del Estado es necesaria, pero no suficiente, ya que representa aproximadamente el 8% del total de viviendas construidas. Para resolver el déficit habitacional, planteó la necesidad de combinar construcción estatal, crédito hipotecario y desarrollo de suelo urbano con infraestructura.
“Hay mucho suelo, pero hay poco suelo con infraestructura”, explicó el especialista. En este sentido, remarcó la importancia de contar con terrenos que tengan acceso a agua, cloacas, calles, escuelas y hospitales, además de una planificación que permita evitar el crecimiento desordenado de las ciudades.
Álvarez de Celis sostuvo que la solución requiere una política pública sostenida durante al menos diez años, que incluya crédito hipotecario, construcción de viviendas, infraestructura y planificación urbana. “No podés solucionar lo que no ponés como problema”, afirmó, al cuestionar que la vivienda no ocupe actualmente un lugar central en la agenda pública.
Finalmente, advirtió sobre una consecuencia que considera especialmente grave: cada vez más argentinos llegarán a la vejez sin haber podido acceder a una vivienda propia. Según el análisis de los censos realizado por la Fundación Tejido Urbano, hasta 2010 prácticamente todos los adultos mayores habían logrado ser propietarios, mientras que en 2022 el 7% de los adultos mayores no tenía vivienda propia. Las proyecciones indican que ese porcentaje podría superar el 15% en los próximos años.
El especialista alertó que esta situación puede convertirse en un verdadero problema social, especialmente porque muchos adultos mayores que alquilan dependen económicamente de sus hijos para poder afrontar el costo de la vivienda.