El economista José Simonella explicó que la industria creció 1,9% y la construcción 0,4% en agosto tras la fuerte caída de julio, pero que ambas siguen por debajo de agosto de 2025. Advirtió que los sectores que crecen generan poco empleo.
19:06 | Jueves 08 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, el economista José Simonella analizó los datos de agosto de la industria y la construcción. Explicó que, tras la fuerte caída de julio, la industria manufacturera creció 1,9% y la construcción 0,4% en la comparación mensual. En la comparación interanual, en cambio, ambas siguen en negativo: la industria cayó 3,2% y la construcción 4,4%. Remarcó que son de los sectores más castigados y que ambos demandan mucha mano de obra, por lo que la falta de recuperación preocupa.
Indicó que los sectores con mejores perspectivas son la minería, la energía, el agro y la industria del conocimiento. Sin embargo, advirtió que son importantes como generadores de divisas pero no de empleo, porque son capital intensivo, y que no pueden compensar, y menos en el corto plazo, la pérdida de empleo formal en construcción, comercio e industria. Habló de un comportamiento muy heterogéneo entre sectores.
Sobre la construcción, distinguió dos segmentos. La obra pública, dijo, está completamente parada, salvo en algunas provincias como Córdoba, donde hay algo de obra provincial. En el sector privado, señaló que hay mucha propiedad en oferta, lo que baja el precio del metro cuadrado, y que con un dólar estabilizado hace casi un año construir resulta mucho más caro que comprar una propiedad usada. Agregó que el Gobierno espera una reactivación de la mano de las privatizaciones de rutas, algo que habrá que ver si se concreta.
Respecto de la industria, consideró que tiene poca perspectiva de mejora porque compite con un mercado internacional con otras reglas, menor presión fiscal, otras leyes laborales, mejor financiamiento y menores costos logísticos. Mencionó además la competencia de China, con subsidios y prácticas de dumping, y cuestionó que el programa económico no contemple una política para que la industria gane competitividad antes de abrir la importación.
Por último, sostuvo que la infraestructura es imprescindible y que la obra pública no puede desaparecer. Explicó que las rutas que se privatizan son las que tienen flujo suficiente para atraer capital privado, mientras que gran parte de la red vial del interior no resultará atractiva y requiere presencia del Estado para que las economías regionales puedan sacar su producción. Indicó que la logística es un tema que el Gobierno no puede desconocer y que incluso países que el presidente admira, como Estados Unidos e Israel, mantienen la obra pública.