Sociedad

Denuncian la transferencia de permisos pesqueros a buques con antecedentes de pesca ilegal y subsidiados por China

Una investigación reveló los nexos de la empresa otorgante con la Corporación Nacional de Pesca del país asiático y cambios normativos que relajaron la información y control sobre los buques habilitados.

Domingo 11 de Enero de 2026

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20:23 | Domingo 11 de Enero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Un estudio privado denunció el caso de Univpesca, empresa subsidiaria de la corporación estatal china China National Fisheries Corporation (CNFC), como caso paradigmático de las debilidades institucionales, normativas y de transparencia en la gobernanza de la pesca argentina.

Según la investigación realizada a fines de 2025 por el Círculo de Políticas Ambientales (CPA) y la ONG Sin Azul No Hay Verde (SANHV), es necesaria y urgente la creación de un Registro Público de Embarcaciones y Permisos Pesqueros, accesible y actualizado, para fortalecer el control estatal y el escrutinio público sobre el acceso a los recursos pesqueros del Mar Argentino e incluso más allá, en la llamada “Milla 201”, sobre la que la Argentina mantiene la soberanía sobre el fondo marino.
 

“La gestión sostenible de los recursos marinos y la prevención de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) requieren no solo marcos legales adecuados, sino también transparencia efectiva sobre quiénes explotan el recurso, bajo qué condiciones y con qué antecedentes. En Argentina, la información clave sobre la flota pesquera —incluyendo registros de buques, armadores y permisos— se encuentra fragmentada y dispersa en las resoluciones del Consejo Federal Pesquero, no está publicada en formato accesible, ni disponible en tiempo real, lo que dificulta el control por parte del Estado, la cadena de suministro y la ciudadanía en general”, dice el informe.

Antecedentes comprobados

La investigación reconstruye cronológicamente cómo, pese a antecedentes comprobados de pesca ilegal por parte de CNFC dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, empresas vinculadas al mismo grupo económico, como el caso de Univpesca, lograron ingresar embarcaciones bajo bandera argentina, obtener permisos de pesca para la pesquería de calamar (especie fotosensible y la más buscada por los centenares de buques chinos que asolan la “Milla 201”, como revelan las imágenes nocturnas) y transferir posteriormente esos permisos a otras subsidiarias del mismo conglomerado.

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Según la investigación, “estos hechos evidencian violación en la aplicación del artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca, que prohíbe otorgar permisos a armadores involucrados en pesca ilegal o con vínculos jurídicos, económicos o de beneficio con quienes la practiquen, así como del artículo 28, que establece la caducidad automática de los permisos ante su incumplimiento”.

Cambios normativos y acuerdo con China

Al respecto, el análisis refiere cambios normativos ocurridos entre el primer y segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que favorecieron el accionar de los pesqueros chinos. Hasta 2013, precisa, se exigía una declaración jurada detallada sobre todas las relaciones jurídicas, económicas y societarias —permitiendo detectar vínculos indirectos con armadores sancionados— a quiénes pedían esos permisos, pero a partir de 2013, un año antes de la firma de la “Asociación Estratégica Integral que la entonces presidente firmó con el presidente chino, Xi Jinping, “ese requisito fue reemplazado por una mera manifestación genérica de inexistencia de vínculos, reduciendo la capacidad de control y verificación por parte del Estado”.

Debido a esto, explica el estudio, “una empresa que en 2006 había sido rechazada por el Consejo Federal Pesquero (CFP) por mantener vínculos con armadores involucrados en pesca ilegal, en 2014 logró obtener permisos de pesca de calamar para dos buques —Ming Wang y Ming Yuan— en clara violación del Artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca, que prohíbe otorgar permisos a personas o empresas vinculadas a actividades de pesca ilegal”.

La historia siguió durante el gobierno de Mauricio Macri. En 2016, explica el informe, el CFP aprobó la transferencia de los permisos de Univpesca a la compañía COFC, “cuyos buques (Zhou Yu 9 y Zhou Yu 10) tienen historial de pesca no regulada en la milla 201, hoy vigentes para operar en el caladero argentino”. Esto es, los permisos concedidos a una empresa dependiente de la Corporación Nacional de Pesca de China fueron cedidos a otras empresas chinas con antecedentes de pesca ilegal en el Mar Argentino, para que pesquen con permiso dentro del mismo. Esos permisos, dice el estudio, siguen activos pese a que, subraya, “el Artículo 28 de la Ley Federal de Pesca dispone que, si se comprueban violaciones a las prohibiciones del artículo 27 bis, dichos permisos deben caducar automáticamente”.

Parte de la flota china
Parte de la flota china de "aguas distantes" en un puerto del gigante asiático Diario de China vía REUTERS

Estructuras societarias opacas

El informe destaca también la opacidad de las estructuras societarias de flotas de aguas distantes, como la china, “que utilizan empresas subsidiarias y esquemas complejos de propiedad para eludir restricciones legales y ocultar a los beneficiarios finales. Esta situación se ve agravada por la ausencia de registros públicos en línea y por la falta de sistematización de los actos administrativos del Consejo Federal Pesquero (CFP)”. Al respecto, cita una investigación de mediados del año pasado sobre el nivel de accesibilidad y transparencia de los datos sobre embarcaciones pesqueras en la región y en el mundo. “A partir de la revisión de más de una docena de registros de países latinoamericanos y la construcción de un índice de transparencia pesquera, el estudio reveló la situación de apertura de cada país. En ese ranking, Argentina ocupa el último lugar”.

Aquella investigación comparó más de una docena de registros de países latinoamericanos, ya apuntaba al caso de Univpesca para fundamentar la necesidad de un registro público de embarcaciones y permisos pesqueros que facilite el acceso a la información y enfatizaba que la opacidad del actual sistema “limita la capacidad de verificar si un buque está autorizado para capturar determinadas especies, qué arte de pesca puede utilizar, y si su operador tiene antecedentes que deberían impedirle el acceso al caladero”. Además, decía, “también reduce las posibilidades de detectar vínculos entre empresas nacionales y armadores extranjeros sancionados por pesca ilegal, como se observa en el caso que aquí analizamos”.

La nueva investigación recuerda que la Ley Federal de Pesca prevé un Registro de la Pesca pero esa información no se publica de forma abierta ni en línea, “lo que limita el control efectivo de la flota”, por lo que sugiere la creación de un Registro Público de Embarcaciones y Permisos Pesqueros, “disponible en línea, en formato abierto y actualizado en tiempo real”. Eso permitiría, asegura, mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en las decisiones del CFP, prevenir el ingreso de armadores con antecedentes de pesca ilegal, facilitar el monitoreo ciudadano y el control por parte de organismos públicos, investigadores y ONGs y contribuir a la sostenibilidad de los recursos pesqueros argentinos.

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Sin información pública accesible y transparente, concluye el informe, casos como el de Univpesca, subsidiaria de la Corporación Nacional de Pesca de la China, “seguirían debilitando la gobernanza pesquera y comprometiendo la sostenibilidad de los recursos marinos de la Argentina”.

Hace apenas un mes Infobae reportó que, además de pesca, China parece haber reiterado una actividad que en el mejor de los casos se puede calificar de “fisgoneo”: el buque arrastrero Lu Qing Yuan Yu 205, que en 2016 había realizado pesca ilegal más de 5 kilómetros dentro del Mar Argentino y que en 2022 realizó movimientos extraños para un pesquero, moviéndose en cuadrículas, en aparente trabajo de mapeo de la Plataforma Continental Argentina, lo que motivó entonces su seguimiento por el Patrullero Oceánico Storni, de la Armada Argentina, este año reiteró su actividad cuando menos extraña y probablemente ilegal. “Este barco junto a otros realizaron mapeos no solo sobre la Plataforma Continental Argentina, sino también en aguas de la Antártida. Los otros barcos con esa conducta, precisó en ese momento el investigador marino Milko Schvartzman, del Círculo de Políticas ambientales, son el Lu Qing Yuan Yu 206, Long Fa, Long Teng, también de bandera china, que en habían incurrido en actividades prospectivas sospechosas.

El mapeo por parte de un buque de otro país es cuanto menos una acción poco amigable o incluso hostil, en especial si se realiza sin consulta previa. “Ya en 2022 habíamos detectado este buque haciendo movimientos no compatibles con pesca, que en general se hace con movimientos zigzagueantes. Este buque se movía en cuadrículas. Nos pusimos en contacto con expertos de otros países y hubo coincidencia en que eran movimientos de prospección y mapeo del fondo marino. Y como se estaba haciendo sobre la plataforma continental argentina hicimos el pedido de informes a Ministerio de Seguridad. Hace un mes, la misma embarcación hizo el mismo tipo de movimientos, ahora frente a la Provincia de Buenos Aires, y siempre entre el borde de la ZEE y el borde de la Plataforma Continental. Queremos saber qué estuvo haciendo, aún no hicimos un pedido de información al Ministerio de Seguridad o a Cancillería, sino contactos informales. En 2023 la respuesta fue que no sabían, pero su función es averiguar”, explicó Schvartzman a Infobae.

Ese reciente antecedente y la manipulación de permisos y transferencias de pesca por parte de estructuras opacas cuyo vértice es una corporación estatal china es relevante a la luz del próximo arribo de un buque chino que investigará la “fosa de Atacama”, frente a las aguas continentales chilenas. La investigación está a cargo del Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo (IDSSE) de la Academia de Ciencias China (CAS). Pero un detalle llamó la atención de la Armada chilena, que monitoreará las actividades del buque de investigación Tan Suo Yi Hao, pues alberga al submarino Fendoushe, único del mundo capaz de sumergirse en lo más profundo del océano, fue avistado en 2025 frente a las costas de Filipinas, India y Australia y ha sido señalado como un “buque espía” por expertos y autoridades de varios países. Según Malcolm Davis, analista del Instituto Australiana de Política Estratégica (ASPI), el Tan Suo Yi Hao siguió la ruba de un cable submarino, una “infraestructura crítica” en la actual fase de confrontación geoestratégica.

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