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Lo que no se vio del acto en Rosario: los libros que Milei le pidió a Pullaro, los gestos de Villarruel y el reencuentro de Bullrich con Adorni

La ceremonia por el Día de la Bandera reunió a casi todas las partes del arco político oficialista. El Presidente mantuvo un momento a solas con el gobernador de Santa Fe. La Vicepresidenta fue marginada por los libertarios y criticó duramente el sos

Sábado 20 de Junio de 2026

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15:34 | Sábado 20 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

“¡Presidente, Presidente, Presidente!”. A metros del espacio en el que se encontraba Javier Milei y todos los invitados de protocolo, un grupo de seguidores del mandatario comenzó a vitorearlo mientras daba su discurso. El canto comenzó como respuesta a una serie de insultos que bajaron de las colinas del Monumento Histórico Nacional a la Bandera, donde esta mañana se desarrolló una celebración -cargada de política- por el 20 de junio.

 

La expectativa estaba en la reaparición pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de sus declaraciones de la semana pasada, en las que justificó su incremento patrimonial. Asimismo, otra de las figuras esperadas era la vicepresidenta Victoria Villarruel, que forzó su presencia en el acto y logró ser invitada por el gobernador Maximiliano Pullaro luego de que la Casa Rosada volviera a negarle cualquier tipo de convocatoria.

Villarruel llegó sola con sus colaboradores al Monumento. Solo fue saludada por invitados de la provincia y algunos legisladores nacionales. Los dirigentes oficialistas (que hablan con ella en privado) la eludieron como si fuera una mancha venenosa: y es que desde temprano ya había alfiles mileístas haciendo guardia a la espera de Milei.

 

Antes, a bordo de un avión militar, llegaron a la ciudad de Rosario todos los integrantes del Gabinete. Adorni arribó acompañado de varios ministros y, custodiado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue abordado por la senadora Patricia Bullrich, quien no escatimó en críticas a su figura durante las últimas semanas, sugiriendo que debe dar un paso al costado. Aun así, ambos mantuvieron una conversación de casi cinco minutos, a la que una de las partes calificó de “tranquila”. Ambos estuvieron a metros de Villarruel, que fue esquivada por los dos.

Javier Milei ingresó minutos más tarde junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Al lado suyo estaba la diputada nacional y presidenta de La Libertad Avanza de Santa Fe, Romina Diez, quien es la encargada de armar el territorio provincial para los hermanos libertarios. No se habla de que vaya a ser candidata a gobernadora: muchos sugieren que quiere ser senadora. Pero la política es dinámica.

 

Al llegar, Milei abrazó a todos sus alfiles que estaban en primera fila, incluidos Bullrich y Adorni. El gesto de la Casa Rosada se cumplió y fue un nuevo apoyo hacia el jefe de Gabinete, quien ayer le fue encontrado reemplazo en la Vocería Presidencial. En diálogo exclusivo con Infobae, Villarruel asestó contra la cúpula del Gobierno: “No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”.

 
 
 
La vicepresidenta habló con Infobae tras el acto que encabezó Javier Milei

Villarruel fue consultada por Infobae al respecto de cómo había sido la desinvitación de la Rosada: “Recibimos la invitación de la Gobernación, pero igualmente yo pensaba venir. Y no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Si estamos en democracia, si esto representa la bandera para todos los argentinos, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación. Pero de nuevo, yo defiendo ante todo lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto ni político, ni quiero tener una ninguna otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos y la de seguir los valores del general Belgrano".

Pese a esa declaración, la Vice también jugó: no aplaudió en ningún momento las palabras de Milei y mientras todo el público cantaba el Himno Nacional mirando hacia el escenario en donde el Presidente estaba con Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin, optó por ser la única en girar 180 grados y darle la espalda para observar al Mástil Mayor de la plaza, que ya tenía la bandera nacional izada.

Antes del cierre del Presidente, quienes hablaron fueron Javkin y Pullaro, que buscaron mostrarse por afuera de la interna libertaria. El intendente de Rosario fue uno de los que saludó en dos oportunidades a Villarruel, mientras que el gobernador le acercó la invitación formal días atrás cuando sabía que la Vice iba a ir a su ceremonia de cualquier manera.

Pullaro es de los pocos gobernadores que ha sabido marcar distancia contundente con el Gobierno sin que se quiebre el diálogo. Antes de la ceremonia, se dio un episodio de color. En un acto que habían compartido en San Lorenzo, Pullaro le había hablado a Milei acerca del Brigadier Estanislao López. Eso lo interesó de sobremanera al Presidente, al punto que le pidió que le mande algunos libros para leer más sobre su figura. “Maxi se comprometió a mandárselos y Milei se los reclamó recién”, contó un testigo de la conversación a Infobae.

 
 
 

El encuentro entre el presidente Javier Milei y el gobernador Maximiliano Pullaro en Rosario, en la previa del acto oficial por el Día de la Bandera

No por ese momento de concertación Pullaro dejó de lado su reclamo por mayor inversión de Nación en las provincias. “Necesitamos que, en este país federal, los recursos vuelvan en infraestructura para encender el motor del interior productivo”, fue una de las sentencias que dejó su discurso, en el que destacó instituciones como la universidad y la salud gratuita. Justamente en uno de esos segmentos se escuchó muy nítidamente a alguien del público acotar: “(Milei) las va a vender”. A su turno, Javkin también hizo sus propias reivindicaciones, como la de que “lo público y lo privado deben juntarse para cooperar”.

Fueron pocos los funcionarios o legisladores que no se fueron al minuto de haber finalizado el acto. Uno de los que más se quedó conversando fue el diputado nacional de La Libertad Avanza Nicolás Mayoraz, que tiene intenciones de competir por la provincia el año próximo. Otro de los que tiene amplio reconocimiento en Santa Fe es el periodista y legislador provincial Juan Pedro Aleart, quien el año pasado dio el batacazo al ganar las PASO en Rosario. Cercano a Bullrich, desde hace tiempo que se sabe que Aleart ya no está en las consideraciones de Diez y del karinismo: en el acto de hoy fue ubicado en una de las posiciones más de atrás, aunque en el Gobierno afirman que fue por protocolo.

Adorni se retiró del acto acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. El protocolo de seguridad que Nación coordinó con la provincia y la intendencia podría decirse que fue un éxito. No hubo movilizaciones o hechos de repudio visibles contra el gobierno más allá de un grito ocasional que se escuchaba desde el público. En la previa, en la Casa Rosada reconocían que no querían que hubiera ningún momento incómodo para los funcionarios, en particular para Adorni.

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