El Gobierno nacional destinará $2 billones de fondos de ANSES para ampliar el financiamiento hipotecario. Sin embargo, los ingresos requeridos para acceder a los préstamos podrían dejar fuera a numerosas familias riojanas.
20:56 | Jueves 27 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El Gobierno nacional anunció una nueva estrategia para impulsar el crédito hipotecario mediante la asignación de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES a entidades financieras. Los recursos estarán destinados a préstamos para la compra, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
La medida busca reactivar un mercado que actualmente tiene una participación reducida en el sistema financiero argentino. Los créditos tendrán plazos de al menos 15 años, con un máximo de 150.000 UVA y una tasa que no podrá superar UVA más 7,5%. El objetivo es ampliar el acceso al financiamiento de largo plazo para la vivienda.
El ingreso, una de las principales barreras
En La Rioja, el desafío podría estar menos relacionado con el valor de las propiedades que con la capacidad de demostrar ingresos suficientes para afrontar las cuotas. De acuerdo con el ejemplo difundido por el Ministerio de Economía, una vivienda valuada en alrededor de US$106.000, financiada en un 75%, podría generar una cuota inicial cercana a los $865.000.
Con una relación cuota-ingreso del 25%, para acceder a ese financiamiento sería necesario contar con un ingreso familiar neto aproximado de $3,46 millones. Este requisito podría superar los ingresos individuales de una parte importante de los trabajadores riojanos.
La posibilidad de sumar los ingresos de una pareja u otros integrantes del grupo familiar puede ampliar las posibilidades de acceso, aunque la diferencia entre los salarios y los montos requeridos continúa siendo un factor determinante.
El antecedente de los créditos UVA
El regreso de este tipo de financiamiento también vuelve a poner bajo análisis la experiencia de los créditos UVA. Lanzados en 2016, tuvieron un crecimiento importante hasta que el proceso inflacionario iniciado en 2018 provocó fuertes aumentos tanto en las cuotas como en el capital adeudado.
Al estar vinculados a la evolución de la inflación, los préstamos UVA pueden facilitar el acceso a una vivienda cuando existe estabilidad de precios y los salarios acompañan esa evolución. En cambio, cuando los ingresos pierden poder adquisitivo, el peso de la cuota sobre el presupuesto familiar puede incrementarse.
El nuevo esquema de financiamiento podría generar movimiento en el mercado inmobiliario y favorecer la construcción, pero su impacto en La Rioja dependerá de las condiciones que finalmente establezcan los bancos y de la capacidad de los hogares para demostrar ingresos estables.
En definitiva, el desafío será determinar cuántas familias riojanas pueden cumplir efectivamente con los requisitos. El regreso del crédito hipotecario genera expectativas, pero el nivel de los salarios aparece como uno de los principales obstáculos para que la posibilidad de acceder a una vivienda alcance a un sector más amplio de la población.