La psicóloga forense Cecilia Albamonte sostuvo que el crimen de la directora suplente de una escuela rural de Corrientes está atravesado por múltiples factores y que faltan datos clave sobre el rol del capataz y los cambios en los testimonios.
18:05 | Jueves 29 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, la psicóloga forense Cecilia Albamonte analizó el femicidio de Nancy Godoy, directora suplente de la escuela rural del paraje El Malezal, en Esquina, provincia de Corrientes. Remarcó que no se trata de un hecho aislado y que es un caso muy complejo, en el que no se puede perder de vista ningún elemento. Advirtió que reducirlo a un solo punto implica el riesgo de simplificarlo y de que no se investigue a fondo lo que corresponde.
Señaló que en los últimos años, y especialmente este año, aumentaron las estadísticas de homicidios y femicidios, lo que vinculó con el crecimiento de la violencia en todas sus formas, incluida la violencia digital. Explicó que en este caso aparecen distintas hipótesis, entre ellas posibles denuncias previas y una dimensión política, y que no descartaría ninguna. Indicó además que se maneja la participación de dos mujeres como posibles autoras, y planteó que falta información para entender que un femicidio no necesariamente lo comete solo un hombre contra una mujer.
Consultada sobre el funcionamiento de la escuela, que estaba dentro de una propiedad privada, mencionó la figura de un capataz con cierta autoridad en el lugar. Dijo que no está claro cuál era su rol ni a quién respondía. Sostuvo que las denuncias públicas que la docente había realizado sobre el estado del establecimiento no alcanzan, por sí solas, para explicar un crimen, por lo que considera que falta información. Planteó interrogantes sobre por qué una persona cambió varias veces su testimonio y por qué hubo intentos de entorpecer la investigación.
Albamonte describió a la docente como una mujer en situación de vulnerabilidad, no por debilidad psicológica, sino por sus condiciones de traslado: debía pernoctar en el lugar cuando llovía o los caminos rurales eran intransitables, y quedaba atrapada. Afirmó que esa vulnerabilidad era conocida por alguien que debía conocer bien sus movimientos. Señaló que la denuncia se realizó varios días después de la desaparición, lo que habría dado tiempo a los responsables.
Respecto de la investigación, mencionó que hay cinco detenidos y que la Justicia correntina diría tener datos certeros sobre dos presuntos autores materiales. Indicó que el cuerpo fue hallado en un pantano de difícil acceso y sin señal, y que se habla de un coto de caza y de la posible participación de un político, algo que, aclaró, no pudo verificar.