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Finalmente Curtume CBR terminó en quiebra

La empresa brasileña llegó en 2008 con la promesa de recuperar una industria clave de Chilecito. El cierre de 2020, los reclamos laborales y una expropiación inconclusa anticiparon el desenlace.

Jueves 20 de Agosto de 2026

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10:16 | Jueves 20 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

La quiebra de Curtume CBR S.A. no representa el cierre repentino de una empresa en actividad. Es la consecuencia jurídica de una crisis iniciada seis años atrás, cuando la sociedad paralizó la curtiembre de Nonogasta y dejó sin respuestas a trabajadores, proveedores y acreedores.

La historia industrial del establecimiento comenzó bajo el control del Grupo Yoma. La antigua curtiembre quebró en 2007 y, un año después, fue adquirida por capitales brasileños vinculados a Bom Retiro, que retomaron la producción como Curtume CBR. La planta llegó a emplear alrededor de 800 personas y destinaba casi toda su producción al mercado externo.

El nuevo ciclo tampoco logró consolidarse. A las controversias ambientales por el tratamiento de los efluentes se sumaron dificultades financieras, suspensiones y atrasos salariales. En marzo de 2020, al comenzar la pandemia, la fábrica cerró. Los empleados denunciaron que continuaban formalmente vinculados, pero sin actividad, salarios regulares ni indemnizaciones.

Durante 2021, la planta permaneció prácticamente abandonada. Una inspección provincial encontró apenas seis operarios y ninguna producción. El Gobierno riojano sostuvo a los trabajadores mediante asistencia económica mientras buscaba inversores que permitieran reactivar el establecimiento.

En septiembre de ese año, la Legislatura declaró de utilidad pública y sujetos a expropiación los inmuebles, máquinas y demás activos de Curtume CBR. La medida buscaba preservar la unidad productiva. Sin embargo, el trámite se extendió durante años: todavía en marzo de 2026 la Provincia publicaba edictos para avanzar con la expropiación y determinar la compensación.

En paralelo creció el pasivo privado. El Banco Galicia inició en 2022 el expediente para solicitar la quiebra. Ante el incumplimiento y la falta de pruebas de solvencia, la jueza Karina Anabella Gómez declaró la quiebra y designó al estudio Casas-Alarcón como sindicatura.

Los acreedores tendrán hasta el 15 de septiembre de 2026 para verificar sus créditos. Los informes individual y general deberán presentarse el 15 de octubre y el 16 de noviembre. La sindicatura deberá reconstruir el patrimonio, identificar las obligaciones pendientes y determinar el destino de los bienes o de la eventual indemnización expropiatoria.

La decisión alcanza a Curtume CBR S.A., la antigua administradora, y no implica por sí misma el cierre de cualquier actividad desarrollada actualmente dentro del predio. El desenlace deja, sin embargo, una conclusión incómoda: la empresa que llegó para rescatar a la excurtiembre Yoma terminó repitiendo su destino. Entre ambos procesos quedaron una planta estratégica, reclamos laborales abiertos y años de intervención estatal sin una solución productiva definitiva.

Documento oficial

Consulte y descargue el aviso de quiebra publicado por el Boletín Oficial de la República Argentina.

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