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Terremoto en Panamá: el dramático relato de argentinos que vivieron el sismo y sus réplicas

Desde quienes quedaron varados en el aeropuerto de Tocumen hasta los residentes en el país, describieron que hubo evacuaciones y describieron daños en edificios de distintas localidades.

Viernes 09 de Octubre de 2026

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22:10 | Viernes 09 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El terremoto que sacudió Panamá este viernes provocó momentos de desesperación entre quienes se encontraban en el país. La intensidad del movimiento sorprendió a los habitantes, que salieron a las calles por temor a derrumbes, mientras las autoridades comenzaron a evaluar los daños en distintas regiones.

Entre los testimonios que reflejaron el impacto del sismo, subyacen los de los argentinos que residen en ese país y aquellos que estaban de paso. Este último caso fue el de Julio Hutka, un argentino que se encontraba en el aeropuerto internacional de Tocumen cuando comenzó a temblar. En diálogo con TN, describió escenas de pánico y aseguró que las instalaciones parecían moverse de manera alarmante.

 

“Las paredes de vidrio flameaban como hojas, fue una situación bastante fuerte”, relató. Según contó, el movimiento duró menos de un minuto, pero la intensidad fue suficiente para hacerles temer que todo colapsara.

Hutka se encontraba realizando una conexión aérea después de viajar desde San Francisco, Estados Unidos, cuando quedó involucrado en la emergencia. “La gente tiene pánico, no quería entrar al aeropuerto”, señaló durante la entrevista.

El pasajero explicó que las operaciones de la terminal habían sido suspendidas temporalmente y que los viajeros fueron evacuados hacia la pista. “La directiva es permanecer en pista hasta que se estabilice esto”, indicó. También advirtió que, al intentar regresar al interior del edificio, volvieron a sentir réplicas.

 

“La pista es el lugar más seguro. Adentro nos sentimos súper frágiles por todo lo que se cae”, expresó. Finalmente, manifestó que aguardaba la reanudación de los vuelos para poder continuar su viaje.

Una argentina contó cómo el temblor sacudió su casa

El miedo también se apoderó de Nadia Fidalgo, una argentina que vive en Panamá desde hace cuatro años y que relató su experiencia en diálogo con Radio Mitre. La mujer explicó que nunca había atravesado un movimiento de semejante intensidad y que, aunque ya había sentido otros sismos, esta vez la situación fue completamente diferente.

Fidalgo contó que estaba mirando televisión cuando percibió un primer movimiento leve. En un comienzo pensó que se trataba de uno de los temblores habituales, pero la situación cambió rápidamente cuando su marido salió de su oficina para advertirle que debían ponerse a salvo.

“Se empezaron a escuchar ruidos en el techo, cómo se movían los espejos, los juguetes de mi hijo se caían. Fue desesperante”, recordó.

La familia bajó las escaleras rápidamente y salió a la calle. Según describió, los vecinos de toda la barriada hicieron lo mismo y permanecieron en el exterior por temor a que los edificios sufrieran daños.

La preocupación se extendió a sus amistades, varias de las cuales viven en torres de gran altura, algunas de hasta 70 pisos. Fidalgo intentó comunicarse con ellas mientras se dirigía a buscar a sus hijos al colegio.

“Está todo Panamá en la calle”, aseguró durante la comunicación radial.

La mujer indicó que, en la zona donde se encontraba, no había observado edificios derrumbados, aunque recibió noticias de conocidos cuyos departamentos presentaban rajaduras. Frente a ese escenario, señaló que sería necesario esperar las inspecciones de Defensa Civil y los bomberos para determinar el alcance de los daños.

Réplicas y comercios cerrados

Otro testimonio fue el de Mariela Lasso, una argentina que vive en La Chorrera, en el sector de Panamá Oeste, y que habló con C5N para describir cómo se vivió la emergencia en su localidad.

La mujer explicó que no recibieron una alerta previa y que advirtieron lo que sucedía cuando comenzaron a sentir el movimiento. En ese momento se encontraba trabajando en su tienda de ropa y vio cómo las prendas se desplazaban de un lado a otro.

Aunque en su zona no se registraron daños importantes, el temblor se sintió con fuerza. Además, desde los establecimientos educativos se comunicaron con las familias para pedirles que fueran a retirar a sus hijos.

Lasso contó que sintieron varios movimientos posteriores al sismo principal. Según su relato, uno de ellos volvió a generar temor por su intensidad y provocó que las plantas y otros objetos visibles desde el exterior se movieran.

“Después de que pasa el temblor, como que lo seguís sintiendo en el cuerpo”, describió.

La incertidumbre también se reflejó en la actividad comercial. La mujer aseguró que los supermercados y las grandes superficies se encuentran cerrados, mientras algunos empleados regresaron a sus casas o sus familiares se acercaban a buscarlos.

La circulación vehicular era escasa y había poca gente en las calles. Sin embargo, aclaró que no observaba un escenario de caos, sino una población que prefería permanecer resguardada mientras esperaba información oficial.

Alerta de tsunami cancelada

La situación era más compleja en sectores del interior panameño, donde comenzaron a conocerse reportes de daños en edificios públicos y otras construcciones. Lasso mencionó localidades como Penonomé y Chitré entre las zonas afectadas, mientras que conocidos suyos habían informado sobre desprendimientos de cielorrasos y daños en viviendas.

También indicó que había recibido mensajes de personas que viven en Bocas del Toro y que describieron un mar agitado tras el sismo. La alerta de tsunami que se había emitido inicialmente fue cancelada, aunque persistía la incertidumbre sobre la evolución de la situación.

En cuanto a la asistencia, la entrevistada sostuvo que comenzaban a difundirse líneas telefónicas para canalizar pedidos de ayuda. Consideró que, en las zonas más afectadas, las necesidades inmediatas podían incluir alimentos, agua y acompañamiento para quienes atravesaban momentos de angustia.

Mientras los organismos competentes avanzaban con las evaluaciones, los testimonios de los argentinos coincidían en un punto: la intensidad del terremoto los tomó por sorpresa y dejó a muchas personas pendientes de posibles nuevas réplicas.

En tanto, el aeropuerto internacional de Tocumen informó que había suspendido temporalmente sus operaciones para realizar inspecciones de seguridad y que posteriormente reanudó los vuelos, tras revisar las pistas, las calles de rodaje, las instalaciones y la torre de control.

Las autoridades panameñas, por su parte, comenzaron a recabar información sobre las consecuencias del movimiento sísmico. La prioridad era establecer el alcance de los daños y mantener informada a la población ante una emergencia que alteró la rutina de buena parte del país.

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