Sociedad

Antonio Cañaveral, paciente con ELA: “Pude recuperar mi voz gracias a la IA, y ahora seré padre”

Un nuevo convenio en España permitirá a las personas con ELA conservar su identidad: tendrán acceso gratuito a una tecnología que reconstruye su voz original usando grabaciones del pasado.

Martes 03 de Noviembre de 2026

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09:25 | Martes 03 de Noviembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

La noticia sorprendió a familiares y amigos: Antonio Cañaveral, más conocido como “Caña”, y su esposa, Andrea Martín González, anunciaron que serán padres. El embarazo, logrado mediante fecundación in vitro, llega en un momento especial de la vida de Antonio, porque la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) le ha arrebatado gran parte de su autonomía física, aunque no sus proyectos ni su deseo de seguir adelante.

Andrea, de 28 años, contó que ambos viven esta etapa con ilusión, a pesar de las dificultades que impone la enfermedad. Cuando supieron que esperaban un varón, no dudaron en elegirle un apodo: “A él todo el mundo le llama Caña. En cuanto supimos que era un niño empezó a ser Cañita”, relató Andrea entre risas.

 

A pesar de que la ELA condiciona el día a día, la pareja decidió no renunciar a sus planes de vida. Antonio, diagnosticado en 2022, ya no puede moverse solo ni comunicarse con su voz natural. Sin embargo, durante las entrevistas utiliza un comunicador controlado con la mirada: fija los ojos en un teclado virtual, escribe letra por letra y el sistema reproduce el mensaje a través de un altavoz.

La alianza que permitió recuperar su voz

La historia de Antonio se conoció durante la presentación de un acuerdo entre la Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica (adELA) y la empresa de inteligencia artificial ElevenLabs. Gracias a esta colaboración, cualquier persona diagnosticada con ELA en España puede acceder de forma gratuita a una tecnología que reconstruye su voz original a partir de grabaciones previas a la enfermedad.

El sistema utiliza audios familiares, videos o cualquier registro sonoro realizado antes de que la ELA afectara el habla. Con ese material, la inteligencia artificial genera un modelo que reproduce la voz real del paciente y la integra en los dispositivos de comunicación habituales.

Esta herramienta resulta especialmente útil para quienes han perdido la voz y la movilidad. En esos casos, los pacientes pueden controlar el comunicador con los ojos y reproducir los mensajes con su propia voz recuperada, como hace “Caña”.

Mantener el vínculo y la identidad

Para Antonio y Andrea —a quien él define como su “motor de energía infinito”—, el valor de esta tecnología va mucho más allá de lo técnico. En plena preparación para la llegada de su hijo, poder comunicarse con una voz reconocible se transformó en una forma de preservar la identidad y mantener intacto el vínculo emocional con quienes los rodean.

Antonio destacó que escuchar su voz a través del comunicador genera ilusión y alegría en su entorno. “Me ha permitido mantener un nivel de comunicación aceptable y seguir participando en la vida diaria”, explicó.

La tecnología no puede frenar la ELA, pero sí “reducir parte del aislamiento”, aseguraron.

Antes de la enfermedad, Antonio había estudiado Ingeniería de Telecomunicaciones, pero desarrolló la mayor parte de su carrera como profesor de secundaria y entrenador de fútbol. Fue en ese ámbito donde conoció a Andrea, a quien entrenó durante años. Ella, consciente de la gravedad de la enfermedad, no dudó en decir “sí” cuando ambos decidieron casarse.

Proyectos, documental y una red de apoyo

Desde que la ELA avanzó y limitó la autonomía de Antonio, Andrea dejó su actividad deportiva para dedicarse a su cuidado. Ambos viven esa decisión como una forma de afrontar juntos una enfermedad que transformó su día a día, pero no sus planes de futuro, como la llegada de su hijo.

La experiencia de Antonio también impulsó la creación de la asociación Dale Caña al ELA en Alcalá de Henares, Madrid, que busca dar visibilidad a la enfermedad, apoyar a pacientes y familias y promover iniciativas de sensibilización.

Su historia fue retratada en el cortometraje documental Caña: la sonrisa eterna de un maestro, realizado por cuatro estudiantes del IES Valcárcel de Alcalá de Henares. El film acompaña a Antonio durante una jornada y reconstruye su trayectoria a través de testimonios de familiares, amigos y exalumnos.

Más allá de la enfermedad, el documental muestra una historia de amistad, amor y superación, y refleja cómo Antonio sigue inspirando a quienes lo rodean pese a las limitaciones de la ELA. La cinta aborda el impacto de la patología sobre pacientes y cuidadores, pero pone el foco en los vínculos personales, el rol de la comunidad y la capacidad de seguir adelante cuando la vida cambia de golpe.

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