El delegado regional normalizador de UATRE, Raúl Muga, confirmó que el gremio se declaró en estado de alerta y movilización ante la falta de acuerdo salarial en la actividad olivícola y advirtió que la medida podría profundizarse si no hay respuestas.
Explicó que las negociaciones se desarrollan desde octubre en el ámbito de la Comisión Asesora Regional y que en las últimas audiencias se produjo un retroceso en la propuesta empresarial. “Se habían comprometido a un monto y después se volvieron para atrás”, afirmó.
En ese marco, detalló que la diferencia económica entre las partes se redujo, pero no se logró cerrar el acuerdo. “Estábamos a unos 500 pesos de arreglar y no quisieron aceptar”, sostuvo.
Muga remarcó que el reclamo responde a la situación que atraviesan los trabajadores rurales y al nivel de ingresos que perciben durante la cosecha. “Hoy un trabajador está haciendo entre ocho y diez cajones por día y con esos valores el salario no alcanza”, expresó.
Advirtió además que la continuidad de la actividad podría verse afectada si el conflicto se extiende. “Estamos en alerta y movilización y, si no tenemos una solución, vamos a tomar la decisión de parar la cosecha”, señaló.
El dirigente también se refirió a la situación de la obra social del sector y explicó que se inició una etapa de revisión interna tras cambios en la conducción. “Primero hay que ver en qué condiciones se recibe la obra social y después avanzar”, indicó.
Finalmente, consideró que el objetivo es recuperar la capacidad de respuesta del sistema y garantizar las prestaciones para los afiliados, mientras continúan las gestiones gremiales en el plano salarial y laboral.











