Internacionales

Los kurdos quieren combatir a los ayatollah: contactos con la CIA y el riesgo de una guerra civil en Irán

Donald Trump analiza la situación que puede tener fuertes consecuencias en la geopolítca regional. La desconfianza de Turquía y Pakistán.

Jueves 05 de Marzo de 2026

331402_1772710448.jpg

08:32 | Jueves 05 de Marzo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Las milicias kurdas iraníes están esperando el visto bueno de Donald Trump para lanzar un ataque en el área no oficial conocida como el Kurdistán iraní.

Estos grupos, habitualmente fragmentados, se unieron en una coalición en el exilio en la última semana y buscan convertirse en un foco de rebelión contra el gobierno teocrático de los ayatollah en plena guerra en Medio Oriente.

Creen que un eventual alzamiento actuaría como un catalizador para que otras minorías del país, históricamente discriminidas, así como el grueso de la población iraní descontenta con el “régimen”, salgan a las calles para tumbar a la Revolución Islámica.

Pero el riesgo es grande. Una acción de este tipo podría significar el inicio de una guerra civil que desestabilice no solo a Irán, sino a toda la región. El mapa de Medio Oriente es demasiado complejo como para tomar decisiones a la ligera.

Los kurdos son considerados el grupo étnico más grande del mundo sin un Estado propio. Son alrededor de 40 millones de personas que habitan el gran Kurdistán, una región desparramada entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Los kurdos iraníes son entre 7,5 y 15 millones de personas y viven en distintas provincias del país con fuertes nexos con sus “hermanos” sirios, iraquíes y turcos con los que comparten un origen común.

¿Pueden los kurdos iraníes levantarse contra los ayatollah?

Varias fuentes citadas por Reuters, CNN y el portal estadounidense Axios dijeron que los kurdos iraníes pidieron ayuda a la CIA para que suministre armas a sus milicias. No están solos. Sus bases están en el Kurdistán iraquí, que goza de autonomía del poder central de Bagdad. Son miles de guerrilleros armados que han sido blanco de ataques iraníes en los últimos días, según The Times of Israel.

“La participación de los kurdos es una posibilidad inminente”, dijo a TN el analista especializado en Medio Oriente Jairo Lugo Ocando, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sharjah en los Emiratos Árabes Unidos.

Manifestantes kurdos iraquíes en Erbil, Irak (Foto de archivo: EFE)
Manifestantes kurdos iraquíes en Erbil, Irak (Foto de archivo: EFE)

No es una decisón fácil para Trump. Estados Unidos ha mantenido históricamente una larga colaboración militar con el pueblo kurdo.

De hecho, las fuerzas kurdas sirias fueron financiadas y armadas por el Pentágono y llevaron adelante un enorme peso de la guerra contra el Estado Islámico en Siria. También Estados Unidos mantiene dos bases propias en Erbil, en el Kurdistán iraquí.

Pero la historia también dejó enseñanzas que Washington no puede dejar de lado. En la primera guerra de Irak, en la década del 90, el entonces presidente estadounidense George H. Bush se opuso a una rebelión de los kurdos iraquíes contra Saddam Hussein tras la invasión norteamericana.

“Pero no intervino cuando los kurdos se levantaron contra Saddam porque pensaba que si los kurdos se independizaban iban a crear una desestabilización no solo para Irak, sino también para Siria y Turquía”, recordó Ocando.

El resultado fue una masacre. Miles de kurdos murieron en las represalias de las tropas de Hussein. Recién en la segunda guerra estadounidense en Irak, entre 2003 y 2011, los kurdos iraquíes lograron una fuerte autonomía y también fueron una pieza clave en el combate al Estado Islámico.

También los kurdos sirios gozan hoy de autonomía, aunque mantienen un conflicto militar con el nuevo gobierno sirio de Ahmad Al‑Sharaa, un antiguo “terrorista” de Al Qaeda reciclado como “socio” de Washington. Turquía amenazó con atacar a las milicias kurdas si no se ponen bajo el ala del nuevo gobierno de Al-Sharaa, de gran influencia turca.

Distinto es el caso de los kurdos iraníes y mucho menos de los kurdos turcos, cuya lucha por la independencia fue reprimida en forma durísima por Ankara. Ambos grupos carecen de autonomía y denuncian hostigamiento, discriminación y abandono por parte de las autoridades centrales en sus países.

Trump sabe que un levantamiento kurdo iraní podría no solo desembocar en una guerra civil, sino que pondría en alerta máxima a Turquía, su aliado en la OTAN. Cualquier atisbo de autonomía kurda en Irán causaría un fuerte rechazo en el gobierno turco, temeroso de que los kurdos de su territorio vuelvan a tomar las armas que abandonaron recién oficialmente el año pasado. Además, rechazará cualquier provisión de armas a los kurdos, más allá de su nacionalidad, por temor a que terminen en manos de la población kurda de su país.

Que podría pasar en la región

A Washington no solo le preocupa la reacción de Turquía. Hay otros factores a tener en cuenta.

Los kurdos iraníes podrían impulsar a la rebelión armada a la minoría étnica baluchi, musulmana sunnita en un Irán chiíta y que denuncia una histórica discriminación y represión oficial.

Los baluchis habitan la región montañosa de Baluchistán, dividida entre Irán, Pakistán y Afganistán.

Las milicias baluchis iraníes mantienen fuertes nexos con los separatistas de la provincia paquistaní de Baluchistán. El gobierno paquistaní puede estar incentivado a reprimir cualquier levantamiento del otro lado de su frontera que involucre al pueblo baluchi.

Milicianos kurdos sirios lucharon contra el Estado Islámico (Foto de archivo: Reuters)
Milicianos kurdos sirios lucharon contra el Estado Islámico (Foto de archivo: Reuters)

Lo paradójico es que Pakistán -hoy en guerra con su vecino Afganistán- tiene firmado un acuerdo de estrecha colaboración militar con Arabia Saudita, un país hoy bajo bombardeo de Irán, que establece un pacto de defensa mutua en caso de ataque.

El rol de Israel

Para Lugo Ocando, tampoco hay que olvidar el rol de Israel.

Según su vision, “uno de los objetivos de Israel ahora es debilitar a todos los potenciales enemigos políticos de Medio Oriente. Ya lo hizo con Irak. Ahora, después de Irán, el siguiente objetivo es Turquía. La forma de evitar a los turcos es crearle zozobra con los separatistas kurdos”, afirmó.

Distintos expertos en Medio Oriente sostienen que Israel y Turquía están llamados a rivalizar en el futuro sobre su influencia en la región. Ambos países, aliados de Washington, mantienen vínculos diplomáticos y distintos acuerdos de colaboración.

Pero el gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan ha sido un duro crítico de la guerra de Gaza y denunció un “genocidio” de la población palestina.

“No es sorprendente que se sea cierto que los kurdos estén buscabdo apoyo de Trump para levantarse tanto en Siria como en Turquia. Esa es una posibilidad que no se puede descartar. Sería un gran error de Trump”, concluyó.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA