Internacionales

La “batalla del agua” en Medio Oriente: monarquías del Golfo temen ataques iraníes a plantas desalinizadoras

Los países de la región nadan en petróleo, pero no en agua dulce. La amenaza a bancos y el sector financiero.

Jueves 12 de Marzo de 2026

332138_1773314457.jpg

08:17 | Jueves 12 de Marzo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Las monarquías del Golfo son reinos de petróleo, gas y agua salada.

Son Estados supermillonarios, pero tienen una gran debilidad. Kuwait, Arabia Saudita, Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Omán carecen de suficiente agua potable natural.

Nadan en petróleo, pero no en agua dulce. Dependen, con diferentes matices, necesidades y urgencias, de las numerosas plantas desalinizadoras construidas en la región.

Irán lo sabe. Esa es una carta marcada que los ayatollah guardan en su búnker más secreto. Mientras buscan incendiar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del comercio petrolero mundial, el objetivo es extender el caos económico a todo el mundo.

El domingo pasado dio una primera muestra de lo que podría venir: bombardeó una planta desalinizadora en Bahréin, un país que alberga a la Quinta Flota de los Estados Unidos.

“La interrupción intencional de la infraestructura hídrica constituye una clara violación del derecho internacional humanitario y, ante todo, una carga para los civiles, quienes carecen de iniciativa y capacidad de decisión en esta guerra”, alertó a TN el científico iraní Kaveh Madani, exsubdirector del Departamento de Medio Ambiente de Irán y actual director del Instituto para el Agua, el Ambiente y la Salud (INWEH) de las Naciones Unidas.

El agua, el recurso más preciado

El agua es otra batalla estratégica para presionar a las monarquías del Golfo, aliadas de Estados Unidos. Es un recurso esencial. Irán también tiene enormes problemas hídricos por una extensa sequía que llevó a las autoridades a pensar en trasladar Teherán, la capital.

“Todo el mundo piensa en Arabia Saudita y en sus vecinos como petroestados. Pero yo los llamo reinos del agua salada. Son superpotencias hídricas creadas por el ser humano y alimentadas por combustibles fósiles. Es a la vez un logro monumental del siglo XX y una forma particular de vulnerabilidad”, resumió Michael Christopher Low, director del Middle East Center de la Universidad de Utah, citado por Euronews.

Mujeres iraníes se manifiestan en Teherán en apoyo al gobierno de los ayatollah (Foto; EFE)
Mujeres iraníes se manifiestan en Teherán en apoyo al gobierno de los ayatollah (Foto; EFE)

El académico Abdullah al-Arian, de la Universidad de Georgetown, en Qatar, advirtió a TN que “el riesgo de una escalada” de este tipo está latente y más aún si se extienden los ataques estadounidenses e israelíes.

“Irán busca aumentar los costos de esta guerra para los países vecinos e incluso para la economía global, en un intento de obligar a Estados Unidos a retractarse de su política de cambio de régimen y, en última instancia, a poner fin a sus ataques”, afirmó.

Al-Arian, especialista en historia de la política estadounidense hacia Medio Oriente, dijo que “las represalias iraníes intentaron reconfigurar el panorama de seguridad en los países del Golfo y perturbar cada vez más los viajes, el comercio e incluso la vida cotidiana en países que actúan como importantes centros de la economía global”.

“Este tipo de ataque supondría una gran presión sobre el suministro de agua de estos países y requeriría planes de contingencia para fuentes alternativas de agua", indicó.

La dependencia hídrica de los países del Golfo

Irán atacó en los últimos días infraestructura energética de los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait que causaron daños a plantas desalinizadoras. El domingo un dron iraní había golpeado a una planta en Bahréin, según denunció el gobierno de ese país. Teherán también denunció ataques de este tipo en su territorio.

Un informe del Centro Árabe de Washington, citado por el diario El Mundo, reveló que los estados del Consejo de Cooperación del Golfo producen el 40% del total de agua desalinizada del mundo.

Según el reporte, el país más vulnerable del área es Kuwait. El 90% de sus recursos hídricos sale de sus complejas plantas desalinizadoras que toman el agua de mar, la procesan y la convierten en agua dulce. Omán lo sigue con un 86% y Arabia Saudita con el 70%. El menos dependiente es Qatar.

Religiosos chiítas paquistaníes portan imágenes del asesinado guía supremo iraní Ali Jamenei y su hijo y sucesor, Mojtaba Jamenei (Foto: REUTERS/Imran Ali)
Religiosos chiítas paquistaníes portan imágenes del asesinado guía supremo iraní Ali Jamenei y su hijo y sucesor, Mojtaba Jamenei (Foto: REUTERS/Imran Ali)

En el área del Golfo hay 450 plantas desalinizadoras que surten a unas 100 millones de personas. Según el periódico español, las monarquías del área gastaron más de U$S 50.000 millones en inversiones en este sector entre 2004 y 2024.

Otro blanco posible: el sistema financiero y bancario

Pero no solo el agua está en la mira de Irán. También el sistema bancario y financiero.

Las Fuerzas Armadas iraníes acusaron el miércoles a Estados Unidos e Israel de atacar un banco estratégico del país utilizado para pagar salarios a efectivos del ejército.

Según advirtió el mando unificado de las Fuerzas Armadas, este ataque “ilegítimo y no convencional” podría tener una “respuesta recíproca y dolorosa”.

Además, pidió a la población en Medio Oriente a no aproximarse a un kilómetro de bancos estadounidenses o israelíes.

La amenaza fue tomada muy en serio en las monarquías del Golfo.

El grupo financiero estadounidense Citi y numerosas empresas occidentales, como la consultora Deloitte, pidieron a sus empleados evacuar sus oficinas en el Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC), reveló AFP.

La consultora británica PwC anunció que cerrará hasta nuevo aviso sus oficinas en Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA