En diálogo con Fénix, Alain Vastine recordó a su hijo, fallecido en la tragedia aérea de 2015 en Villa Castelli, y destacó el vínculo que mantiene con La Rioja, donde regresa cada año con donaciones y un fuerte mensaje de amor y memoria.
16:34 | Viernes 20 de Marzo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En un contexto mundial atravesado por conflictos y violencia, la historia de Alain Vastine, padre del deportista francés Alexis Vastine, refleja el valor de la memoria, el amor y la solidaridad.
En diálogo con Fénix, el visitante europeo contó qué lo une profundamente a Villa Castelli, lugar al que regresa cada año desde la trágica muerte de su hijo en el accidente aéreo de 2015.
“Estoy motivado cuando vengo aquí porque el pueblo me lo da. La gente es muy gentil, me siento en casa”, expresó.
El motivo de sus visitas tiene una raíz emocional y espiritual: “Sobre todo mi hijo. Como creo en Dios y creo que su alma está aquí, siento que mi deber es venir y ayudar a las personas”, afirmó.
Alexis Vastine fue uno de los deportistas franceses que falleció en el choque de helicópteros ocurrido el 9 de marzo de 2015, una tragedia que conmocionó al mundo y dejó una huella profunda en La Rioja.
A más de una década del hecho, su padre mantiene viva su memoria: “Él sigue tan vivo, tanto para mí como para las personas en Francia”, sostuvo.
El vínculo con la comunidad de Villa Castelli también se fortaleció con el paso del tiempo. En 2025, Alain fue declarado huésped de honor, un reconocimiento que lo emocionó profundamente: “Estoy orgulloso. Todo lo que hago es por mi hijo Alexis, con el corazón”, señaló.
Además, cada visita está acompañada por acciones solidarias. A través de una fundación, canaliza donaciones destinadas a niños y jóvenes de la región: “Pido a grandes deportistas de Francia que me ayuden. Ellos donan elementos y yo los traigo para apoyar a los chicos de aquí”, explicó.
Su historia es un ejemplo de cómo el dolor puede transformarse en compromiso y solidaridad, manteniendo vivo el recuerdo de quienes ya no están y generando un impacto positivo en nuevas generaciones.
Antes de despedirse, dejó un mensaje cargado de emoción y gratitud hacia el pueblo riojano que lo adoptó como propio, reafirmando que su vínculo con Villa Castelli trasciende fronteras y se sostiene en el amor por su hijo.