En diálogo con Multiplataforma Fénix, el presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCYF) alertó por la crítica situación del sector, afectado por el aumento del combustible y la caída de la rentabilidad.
16:11 | Martes 07 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, Sebastián Agliano, presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCYF), advirtió que la actividad pesquera atraviesa un momento límite, con embarcaciones que comienzan a paralizarse por la imposibilidad de sostener los costos operativos.
Según explicó, el principal problema es el fuerte incremento del combustible, que desde comienzos de año registró una suba cercana al 36%. Este aumento impacta de lleno en el sector, teniendo en cuenta que cada embarcación consume alrededor de 2.000 litros diarios, lo que vuelve inviable la actividad.
A esto se suma la dificultad para trasladar esos costos al precio final, ya que gran parte de la producción se exporta y depende de valores internacionales que se mantienen estables, en un contexto donde el tipo de cambio no acompaña los aumentos internos.
El dirigente detalló que la cámara agrupa a unas 60 embarcaciones, con un promedio de entre 8 y 10 trabajadores cada una, lo que representa cerca de 600 empleos directos. Sin embargo, advirtió que el impacto es mucho mayor si se contempla toda la cadena productiva vinculada a la actividad.
En ese sentido, señaló que tareas como la descarga, el transporte, el procesamiento, el fileteado y la comercialización generan una importante cantidad de empleo indirecto, elevando el número total de puestos en riesgo a entre 2.000 y 3.000 personas.
Además, remarcó que el sector enfrenta una caída del consumo interno, en un país donde el pescado tiene bajos niveles de demanda en comparación con otros de la región, lo que agrava aún más la situación.
Por otra parte, cuestionó el modelo productivo actual, señalando que la presencia de grandes buques factoría, que procesan el pescado en alta mar, reduce la generación de trabajo en tierra y concentra la actividad en grandes capitales.
Finalmente, advirtió que, de continuar este escenario, muchas embarcaciones no podrán volver a operar, profundizando la crisis en la industria pesquera.