Luis Brandoni y Saula Benavente compartieron trece años de amor, complicidad y afecto, una relación que se sostuvo hasta el último día del actor.
18:41 | Lunes 20 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La muerte de Luis Brandoni no solo conmovió al mundo del espectáculo, también volvió a iluminar su costado más íntimo y personal. En ese espacio privado, se encuentra la historia de amor que compartió durante trece años con Saula Benavente, guionista, productora y directora, hija del reconocido pintor Saulo Benavente.
Saula y Brandoni se llevaban 33 años, pero la diferencia de edad nunca fue un obstáculo. “El momento puntual fue en septiembre de 2013, en la fiesta que Claudio Segovia hizo en Pur Sang por sus 80 años… Beto me invitó para que me sumara a su mesa: ‘Vení a sentarte acá’”, recordó ella en una nota con La Nación. Desde aquella noche, comenzaron a verse y el vínculo se fue afianzando.
“Así nos conocimos, charlando en una mesa muy copada… Después, me invitó a una comida en su casa con Rafael Filippelli y su mujer Beatriz Sarlo. Y seguimos viéndonos. Al principio, fue raro: él era una persona más grande que yo, pero bueno… la vida”, relató Saula sobre los primeros encuentros.
Aunque compartieron más de una década juntos, nunca convivieron. Brandoni lo explicaba con naturalidad: “Tengo novia, sí. No convivimos porque ella tiene su hijo y cada uno tiene sus cosas, pero somos novios. Es muy lindo, sobre todo porque evitamos el desgaste de la convivencia. Entonces quedan el amor y el afecto, uno se extraña, se habla por teléfono varias veces al día. Sé cómo es su vida y ella cómo es la mía. Estamos muy felices”.
Con humor y ternura, el actor solía bromear sobre la vida de su pareja: “Ella tiene perros y ocho tortugas que no se oyen, salvo cuando copulan. Confieso que no tengo deudas en el amor”.
Una relación marcada por la complicidad y el afecto, que encontró su propio modo de funcionar y se mantuvo firme hasta el último día de Brandoni.
A qué se dedican Florencia y Micaela, las hijas de Luis Brandoni
La muerte de Luis Brandoni volvió a poner en foco su costado más íntimo, lejos de los escenarios y la política. En ese ámbito personal, sus hijas Florencia y Micaela, fruto de su matrimonio con Marta Bianchi, siempre ocuparon un lugar fundamental.
Ambas construyeron sus vidas con bajo perfil, apartadas de la exposición mediática que acompañó la carrera de sus padres. Florencia se dedicó al mundo académico y social: es licenciada en Psicología por la UBA, autora de un libro en su especialidad y mediadora. También ejerce como profesora e investigadora en la UNTREF y dicta clases en distintas universidades. Micaela, por su parte, incursionó en la actuación en los años ’80 y ’90, pero luego se volcó a la comunicación y las relaciones públicas. Trabajó más de una década en The Estée Lauder Companies, fundó su propia agencia de prensa y eventos, y más tarde abrió un nail spa en Buenos Aires.
Durante más de tres décadas, Brandoni compartió su vida con Marta Bianchi, y de ese vínculo nacieron sus hijas, quienes lo acompañaron en diferentes etapas de su carrera y también en su vida personal. “Me casé muy joven, a los 23 años. Estuve 33 años con Marta, más cinco de novio, 38 años de mi vida, de modo que fue un gran amor y la consecuencia son mis hijas, mis nietos, los que me hacen sentir es que he pasado por esta vida”, recordaba en una entrevista con Alejandro Fantino.
Ese núcleo familiar se amplió con la llegada de sus nietos, Olivia, Catalina, Macarena y Tomás, quienes también fueron parte esencial de su cotidianeidad.
Así, Florencia y Micaela, con discreción pero presencia constante, se convirtieron en pilares de la vida del actor, el círculo íntimo que él mismo destacaba como lo más importante.