En tanto, ante la consulta de Paula Varela sobre si le molestó cómo actuó Nicolás, Peña fue contundente. "Yo abrazo mucho a mi gente. Pero esa soy yo. Yo banco y defiendo. Obviamente nadie va a defenderme por el error que yo cometí y eso está claro. Yo no estoy pidiendo que alguien diga 'che, Florencia no hizo nada'", deslizó a punto de quebrarse.
Fue allí que Rodrigo Lussich remarcó la falta de empatía por parte de Occhiato hacia ella a la hora de hacer su descargo público sobre el desgraciado episodio. "Yo siempre cuando pienso en cómo educo a mis hijos, siempre pienso 'uno puede equivocarse, lo importante es lo que uno hace con esa equivocación', la reparación es lo que nos hace personas", argumentó contundente dejando en evidencia su diferencia con el accionar de Occhiato.
A esa altura de la charla, Adrián Pallares observó que precisamente en Luzu todos parecen amigos que se juntan todos los días a divertirse entre ellos y a dar alegría, pero que esa cajita de cristal explotó cuando Occhiato se comportó como un patrón de estancia. "Yo creo que ahora todos vamos a respirar. Yo también fui impulsiva al decir 'doy un paso al costado, respiremos'. Fue algo que les dije mucho en las charlas que tuvimos ayer, pero también porque soy más grande y ya he pasado por muchas de estas", opinó Florencia.
Y sobre si anoche estaba realmente desconsolada, Peña confió que sigue desconsolada "porque nunca le quiero hacer mal a nadie, no es mi intención. Cuando lo hago en el ámbito privado, soy la primera en pedir disculpas y mis hijos saben que es así, y ellos aprendieron a pedir perdón también".
"Lo que quiero decir es que no hubiera querido que nadie se sienta herido, lastimado por mis palabras", dejó en claro al tiempo que confesó quebrada estar "cansada de tanta embestida".