Caso Ilda Goyochea: la querella afirmó que las nuevas pruebas refuerzan la hipótesis de un homicidio
El abogado querellante, Fernando Brizuela, confirmó en Fénix que las declaraciones de los dos imputados presentaron contradicciones y sostuvo que la investigación "acredita cada vez más" que la muerte de Ilda Goyochea no fue un accidente.
Jueves 30 de Julio de 2026
11:13 | Jueves 30 de Julio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El abogado querellante Fernando Brizuela aseguró que las indagatorias realizadas a Sofía Agüero y Gabriel Díaz fortalecieron la hipótesis de que Ilda Goyochea fue víctima de un homicidio y no de una muerte accidental.
En diálogo con Multiplataforma Fénix, Brizuela destacó que ambos imputados ejercieron su derecho de defensa, aunque advirtió que sus relatos presentan inconsistencias. "Mientras se van agregando las pruebas y realizando estos actos procesales, se va acreditando la hipótesis establecida por la querella, donde esto no se trató de un accidente, sino de un homicidio", afirmó.
Según explicó, una de las principales contradicciones radica en la reconstrucción de los instantes previos al hecho. "Gabriel Díaz declaró que estaban bailando cuando ocurrió el episodio, mientras que Sofía Agüero sostuvo que ambos estaban sentados conversando. Ninguno de los dos dice haber visto cuándo se cayó Ilda", señaló.
El querellante también sostuvo que existen diferencias respecto a la cantidad de copas que se rompieron esa noche y a la ubicación que ocupaban cada una de las personas dentro de la habitación. "Son circunstancias distintas sobre un momento clave y eso nos lleva a pensar que están ocultando lo que realmente ocurrió", expresó.
Respecto de la lesión que provocó la muerte de la joven, Brizuela afirmó que la autopsia describe una herida lineal de ocho centímetros y sostuvo que, a criterio de la querella, esa lesión no resulta compatible con una caída sobre una copa. "Nuestra hipótesis es que alguien vino desde atrás y le produjo el corte con una fuerza suficiente para lesionar la vena yugular y la arteria carótida", manifestó.
El abogado indicó que aún resta determinar cuál fue el elemento utilizado y señaló que las próximas pericias serán determinantes. Entre ellas mencionó el análisis de la sangre hallada debajo de las uñas de la víctima y la apertura de los teléfonos celulares secuestrados. "Lo que falta acreditar es cómo la mataron. Eso se irá incorporando con las pruebas que todavía restan producir", sostuvo.
Consultado sobre una eventual recalificación de la causa, Brizuela aclaró que actualmente la investigación continúa bajo la figura de homicidio simple y explicó que cualquier modificación dependerá de la prueba que se incorpore durante la instrucción. "Durante la investigación pueden surgir elementos que cambien la calificación, pero hoy lo que sostenemos es que no fue un accidente", concluyó.