Durante la misa central en Punta de los Llanos, Marcelo Colombo afirmó que el mensaje de Enrique Angelelli mantiene plena vigencia y llamó a renovar el compromiso con los más vulnerables.
15:08 | Sábado 01 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En el marco de la conmemoración por los 50 años del martirio de monseñor Enrique Angelelli, el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidió la celebración eucarística en Punta de los Llanos, donde destacó la figura del obispo riojano como un pastor plenamente identificado con el Evangelio y comprometido con los sectores más postergados de la sociedad.
Durante su homilía, Colombo sostuvo que la conmemoración no debe limitarse a un recuerdo histórico, sino que representa una oportunidad para renovar el compromiso con el mensaje que Angelelli dejó a la Iglesia y al pueblo riojano. "Hemos venido a celebrar a un pastor, alguien decididamente identificado con Cristo hasta las últimas consecuencias, desde sus primeros pasos ministeriales hasta su gesto supremo final", expresó. Además, advirtió que cualquier intento de reducir o negar su legado implica desconocer la dimensión de su entrega pastoral y martirial.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina recordó que el asesinato de Angelelli ocurrió en el contexto del terrorismo de Estado, al igual que los de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville y del laico Wenceslao Pedernera. En ese sentido, afirmó que aquellos crímenes buscaron "acallar la voz de Dios y la fuerza imparable de su Palabra", pero remarcó que el testimonio de los mártires continúa iluminando el presente de la Iglesia.
Colombo también evocó las palabras del papa Francisco, quien definió a Angelelli como "un verdadero mártir" y un pastor que llevó adelante las enseñanzas del Concilio Vaticano II con fidelidad al Evangelio y cercanía con los más humildes. Destacó que el obispo riojano impulsó una Iglesia comprometida con la realidad cotidiana de las familias, los trabajadores y las comunidades rurales, promoviendo la participación, la solidaridad y la justicia social.
En otro tramo de su mensaje, el arzobispo señaló que el legado de Angelelli interpela a los cristianos de la actualidad a ser "sal de la tierra y luz del mundo", denunciando toda forma de injusticia y acompañando el sufrimiento de quienes viven en situación de vulnerabilidad. Asimismo, cuestionó los discursos políticos y económicos que dejan de lado la dignidad humana y recordó una reciente reflexión del papa León, quien sostuvo que el desarrollo solo es posible cuando se ponen en el centro a las personas y sus derechos fundamentales.
Finalmente, Colombo aseguró que el testimonio de Enrique Angelelli, junto al de los demás mártires riojanos, continúa siendo una fuente de inspiración para la Iglesia argentina. "Monseñor Angelelli con su entrega final nos invita a un amor grande que da la vida, fiel al Señor y a los hermanos. Junto a Carlos, Gabriel y Wenceslao siguen iluminando nuestra vida eclesial en nombre de Cristo y alentando nuestro seguimiento confiado de Aquel que nos amó primero", concluyó.ñ