El economista analizó el crecimiento del endeudamiento, las altas tasas de interés y el avance del financiamiento informal. Además, cuestionó el rumbo económico del Gobierno y advirtió por el impacto sobre el consumo y la clase media.
16:12 | Martes 18 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, el economista cuestionó las altas tasas de interés y consideró que el Gobierno deberá dar respuestas frente al crecimiento de la morosidad. Recordó que desde el oficialismo se sostuvo que el endeudamiento era un problema entre privados y que nadie había obligado a las personas a tomar créditos, pero planteó que las condiciones actuales requieren una intervención diferente del Estado.
Ponce explicó que el deterioro comenzó a profundizarse a medida que cayó el nivel de actividad y los ingresos disponibles de las familias. Señaló que, mientras los salarios no se actualizaban al mismo ritmo, los servicios comenzaron a ocupar una porción cada vez mayor de los ingresos, dejando menos margen para la compra de bienes y obligando a muchas familias a recurrir al crédito.
El economista también alertó por el crecimiento del financiamiento informal. Explicó que quienes no pueden afrontar sus deudas en el sistema formal primero recurren a familiares y amigos y, posteriormente, terminan acudiendo a prestamistas de barrio que cobran tasas igualmente usurarias.
En este punto, Ponce advirtió sobre una problemática adicional vinculada al avance del narcotráfico. Según explicó, en algunos sectores quienes disponen de efectivo para prestar dinero pueden estar vinculados a estructuras narco, generando una disputa por el negocio del financiamiento informal.
También hizo referencia al endeudamiento destinado al consumo básico y señaló que una de las tarjetas con mayor nivel de deuda es la de Carrefour. “No estamos hablando de endeudamiento para comprar una licuadora o un microondas, sino para comprar comida”, remarcó.
Ponce sostuvo que esta situación debe llevar a discutir el modelo económico que atraviesa la Argentina. Consideró que mientras algunos sectores concentrados vinculados al petróleo, gas, minería y determinadas actividades agroexportadoras muestran crecimiento, otras áreas de la economía real atraviesan dificultades.
En ese sentido, diferenció a los grandes grupos exportadores de los pequeños productores y las economías regionales, y cuestionó que los buenos resultados de la balanza comercial sean utilizados como único indicador para mostrar una mejora general de la economía.
También cuestionó los niveles de consumo interno y señaló que distintos sectores industriales están trabajando por debajo de su capacidad. Como ejemplo, mencionó a la industria metalmecánica y sostuvo que numerosas máquinas permanecen sin funcionar ante la pérdida de actividad y el crecimiento de las importaciones.
El economista además puso en duda el discurso oficial sobre la recuperación del consumo y la baja de la inflación. Señaló que el fuerte incremento de los servicios reduce el ingreso disponible de las familias y que los consumos populares, como alimentos y productos básicos, atraviesan niveles muy bajos.
Ponce sostuvo que lo que viene para la economía argentina es un escenario de “recesflación”, caracterizado por una combinación de caída de distintos sectores económicos y una inflación que vuelve a mostrar señales de aceleración.
Asimismo, cuestionó el rumbo productivo y social del Gobierno de Javier Milei y habló de una transformación “regresiva” tanto en términos económicos como productivos. En ese marco, advirtió por el deterioro de la estructura social y la pérdida de peso de la clase media.
“Cada vez menos ricos, pero más ricos y cada vez la base de la pobreza ensanchándose con la licuación de nuestra clase media”, sostuvo Ponce al describir su visión sobre el escenario actual.
Finalmente, el economista consideró que existe un creciente malestar social y afirmó que “se está agotando la paciencia social”. En ese sentido, mencionó las movilizaciones de universitarios, científicos, jubilados, personas vinculadas a la discapacidad, movimientos sociales y pequeñas y medianas empresas.
Para Ponce, el desafío inmediato será discutir el modelo económico y avanzar en una “reparación de daños” que permita dar respuesta a los sectores que considera perjudicados por el actual rumbo económico