La historia reconstruida en la serie no estuvo exenta de polémica. La caracterización de Vadalá como un hombre infiel, vividor y con problemas vinculados al consumo de drogas generó malestar entre sus familiares, quienes ya anticiparon que tomarán medidas legales contra la productora responsable de la ficción.
Pero mientras el retrato del personaje abrió un nuevo frente de controversia para la producción, la actuación de Joaquín Ferreira consiguió captar todas las miradas. El actor tuvo que asumir escenas de gran exposición y mostrar su físico, una decisión que rápidamente repercutió entre los espectadores y, especialmente, en las redes sociales.
A partir de sus apariciones en pantalla, su nombre comenzó a circular cada vez con mayor fuerza. Su voz rugosa, sus piernas fibrosas, su físico trabajado y su particular apariencia hicieron que muchos usuarios lo identificaran con la figura del "machazo" y comenzaran a llenar las redes de comentarios sobre su atractivo.
La repercusión fue creciendo capítulo a capítulo y Ferreira pasó de ser un actor con una trayectoria desarrollada principalmente fuera de la Argentina a convertirse en uno de los nombres que más comentarios despierta dentro del espectáculo nacional.
Incluso, entre los elogios que recibió, apareció una definición que rápidamente tomó fuerza en el mundo 2.0: "¡Aprobadísimo!". Así, el actor no solo consiguió mayor reconocimiento por su interpretación de Luis Vadalá, sino que además protagonizó un inesperado fenómeno en redes, donde muchos espectadores lo ubicaron directamente en el lugar del "hombre ideal".