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El Gobierno de Bélgica decretó una emergencia nacional por la ola de tiroteos narco en Bruselas

La capital acumuló seis ataques armados en cuatro días y llegó a 65 casos desde enero, un volumen que igualó el registro de todo el año pasado, según reportes de prensa

Miércoles 26 de Agosto de 2026

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19:10 | Miércoles 26 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El Gobierno de Bélgica declaró una emergencia nacional por la nueva ola de tiroteos ligados al narcotráfico en Bruselas, después de que la capital registró seis ataques armados en cuatro días y alcanzó 65 episodios de este tipo desde comienzos de año.

 

El ministro del Interior, Bernard Quintin, anunció un refuerzo de medios federales para contener la violencia en Bruselas, donde los barrios de Anderlecht, Saint-Gilles y Molenbeek quedaron en el centro de una escalada que tensó al Gobierno federal, a las autoridades regionales y a los alcaldes de las zonas afectadas.

“Nos enfrentamos a una emergencia nacional. La lucha contra el crimen organizado debe ser una prioridad absoluta para todos los servicios y todos los niveles de gobierno. Para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, debemos actuar con firmeza, de forma coordinada y con todos los medios necesarios”, aseguró Quintin en su cuenta de X.

 

El ministro presentó una batería de medidas que incluye el despliegue de un pelotón adicional de infantería en la capital, el refuerzo de las unidades especiales de la Policía y de la Policía Judicial Federal de Bruselas, además de la continuidad de las operaciones de la Acción Policial Integral.

En ese escenario, los alcaldes de los municipios alcanzados por la violencia se reunieron con Quintin y reclamaron una intervención federal más amplia. Los jefes comunales denunciaron falta de inversión federal, cuestionaron que el refuerzo de efectivos resultó insuficiente y advirtieron que la criminalidad en la capital ya no podía tratarse como un problema limitado al plano local.

 
Bernard Quintin anunció un refuerzo federal con infantería, unidades especiales y Policía Judicial Federal para contener la violencia en Bruselas (REUTERS/Omar Havana)
Bernard Quintin anunció un refuerzo federal con infantería, unidades especiales y Policía Judicial Federal para contener la violencia en Bruselas (REUTERS/Omar Havana)

Los dirigentes evaluaron incluso la posibilidad de pedir ellos mismos la intervención de agentes federales mediante el artículo 43 de la ley sobre la función policial, una herramienta prevista para amenazas graves e inminentes al orden público cuando los recursos municipales no alcanzan.

Quintin rechazó las críticas sobre una supuesta desventaja de Bruselas frente a otras ciudades belgas en materia de personal policial. El ministro afirmó que la capital no contó con menos agentes que Amberes y atribuyó la situación actual a entre 20 y 25 años de indecisión en la gestión de la seguridad bruselense.

La presión institucional aumentó con la convocatoria del Consejo Regional de Seguridad. El ministro-presidente de la región, Boris Dilliès, citó a una reunión en la sede de Safe.brussels con la participación de Quintin, el fiscal de Bruselas Julien Moinil, la comisionada nacional antidrogas Ine Van Wymersch, representantes de las zonas policiales implicadas y los alcaldes de la Región de Bruselas-Capital.

El objetivo consistió en reforzar recursos materiales y humanos sobre el terreno y mejorar la coordinación de largo plazo frente a la violencia vinculada al mercado de drogas.

Dilliès sostuvo que la respuesta debía ir más allá de operativos puntuales. La región previó nombrar desde septiembre a un comisionado regional de drogas para coordinar una estrategia más amplia y reservó 68 millones de euros para seguridad y prevención durante este año. A eso sumó una decisión ya adoptada por las autoridades regionales: la prohibición de los monopatines eléctricos compartidos a partir del 1 de enero de 2027, ante su uso frecuente como vía de escape en escenas delictivas.

La crisis de seguridad también derivó en movimientos en el plano parlamentario. Quintin y la ministra de Justicia, Annelies Verlinden, previeron comparecer ante una comisión parlamentaria conjunta para dar explicaciones sobre los recientes episodios de violencia armada en Bruselas.

Fuera de las instituciones, la escalada provocó reacciones entre vecinos y comerciantes. En Saint-Gilles, residentes y asociaciones comerciales organizaron una protesta para reclamar medidas más rápidas contra el crimen organizado. También colectivos ciudadanos difundieron una carta abierta con reclamos de acción inmediata, después de considerar que la seguidilla de tiroteos marcó un nuevo umbral en la crisis de seguridad de la capital belga.

(Con información de Europa Press, The Bulletin y The Brusels Times)

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