
Buscan intensamente a una mujer de 63 años desaparecida en Chilecito
Farándula
El actor se pone en la piel del odontólogo femicida en la película dirigida por Daniela Goggi. La importancia de repensar un caso que interpela a la opinión pública y la incómoda convivencia con el personaje se extendió más allá del set
Domingo 30 de Agosto de 2026
18:06 | Domingo 30 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Luis Machín interpreta al odontólogo Ricardo Barreda en Barreda, la película de Daniela Goggi sobre el femicida que asesinó a su esposa, su suegra y sus dos hijas en La Plata. En una charla con Teleshow, el actor contó cómo construyó el personaje, uno de los más controvertidos en la historia criminal argentina, y qué impacto le dejó el rodaje.
—¿Fue difícil construir un personaje complejo como Barreda?
—Sí, difícil en muchos aspectos, sobre todo sabiendo que cometió cuatro asesinatos. Y complejo, también, y no porque uno tenga que entenderlo, por supuesto que de ninguna manera, pero a veces parece ser que uno tuviera que aclarar esta cosa. Porque por ahí la gente piensa que porque uno lo aborda tiene alguna cercanía o piensa algo parecido.

—¿Qué implicó sumergirse en una psicología tan lejana a la propia?
—Como objeto de trabajo, no deja de ser fascinante para los actores. Por lo menos para mí no deja de ser fascinante entrar en una lógica de pensamiento tan alejada, entrar en una psicología lejos de la personal y tratar de bucear en esos rasgos que tiene mucha gente. Porque mucha gente tiene el deseo que él materializó, con psicologías oscuras o formas de pensar cercanas a una mente genocida. Algunos lo ejecutan y otros no, pero poder ingresar a una cabeza de esas características me significó un momento de mucha conmoción, sobre todo porque es una persona que sigue teniendo sus seguidores que ponen cosas en las redes sociales a su favor. Poder abordar eso con una forma de contar, con un encuadre distinto a lo que sucedía y darles voz a las mujeres que él silenció, fue muy interesante para mí.
—¿Qué impacto tuvo trabajar con una directora como Daniela Goggi?
—Eso es un avance, porque les ha dado voz a quienes no la tuvieron. Y la historia siempre se contó desde su lado y desde el plano institucional, como el de la defensa al justificarse.
—¿Y el proceso de preparación junto al elenco femenino?
—Hubo muchas reuniones en las que hablamos de lo que íbamos a construir y desde dónde. En el caso de las mujeres, lamentablemente, no hay tanta documentación de ellas. Hay algunas fotos, nada más. Es muy poco lo que se sabe. Yo sé que Maite Lanata y Margarita Páez, las hijas de Barreda en la ficción, se juntaron con algunas amigas de las chicas y que tuvieron algún intercambio. Ellas siempre dijeron que nunca pudieron hacer el duelo por sus amigas porque cada vez que hablaban con amigas de ellas, la sociedad las hostigaba mucho. Eran las amigas de quienes, según decían, habían vuelto loco a Barreda. Han sido años duros para esa gente también.
—¿Qué tipo de trabajo de reconstrucción e investigación fue necesario para el guion y la película?
—Esta película demandó mucha investigación de los autores para conformar el guion, de la directora para encontrar un enfoque que les diera voz a las mujeres y de mí para llevar adelante a este hombre en su complejidad psicológica. Salvo algunos testimonios de los novios de las chicas, y de amigas de la facultad, hubo que hacer un trabajo de reconstrucción de las historias de las mujeres. Por supuesto que el mío también, pero de Barreda hay mucho. De hecho, la historia se cuenta a partir de lo que él cuenta.
—¿Qué aspectos del personaje y del caso resultaron más inquietantes durante el proceso?
—Es muy perturbador escucharlo a él, y haber logrado eso es muy importante. La amiga de Cecilia Barreda, una de sus hijas, me dijo: “Me acordé tanto de él. Yo fui mucho a la casa de ellas, y él hablaba así”.
—¿Cómo fue convivir con el personaje durante el rodaje?
—Yo estaba todo el día en el rodaje, porque estoy prácticamente en todas las escenas, y claramente uno convive con su tono de voz, con su forma de moverse, con el tipo de clima que se va generando en el set. El juicio que está en la película, donde el aire se corta con un cuchillo, también estaba en la filmación. Fueron escenas muy extensas, de mucho duelo, complejas.
—¿De qué manera lograste desprenderte del personaje después del rodaje?
—Yo soñé que lo mataba a Barreda a escopetazos. Eso lo tuve en la cabeza mucho tiempo, lo charlé mucho y se ve que en los sueños, donde uno se puede liberar un poco más, algo se desencadenó y en mi cabeza hizo una especie de corte. Una semana antes del estreno soñé que me mostraba la casa y los lugares donde había matado a cada una de las mujeres. Es decir, tuve mucho tiempo en la cabeza su manera de hablar, de expresarse, sus anteojos, su copa: son elementos de los que uno cree tener la capacidad suficiente para liberarse.


DEJANOS TU COMENTARIO
Las Más Vistas

Buscan intensamente a una mujer de 63 años desaparecida en Chilecito

Un incendio afectó una vivienda y provocó importantes pérdidas en el barrio Mirador

La deuda de las familias riojanas: tarjetas, refinanciaciones y salarios que no alcanzan

Chilecito: Conflicto por tierras motivó un operativo policial en Puesto de Vargas

Una motocicleta fue chocada por otro rodado que escapó en la Ruta 75
Top Semanal
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
LOCALES
NACIONALES
INTERNACIONES
DEPORTES
SOCIEDAD
FARÁNDULA