La jueza Alicia Valdez explicó los alcances de la Ley 27.801, que amplía la responsabilidad penal a adolescentes desde los 14 años y establece un sistema especializado para quienes sean imputados por delitos.
19:51 | Miércoles 02 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Desde este sábado 5 de septiembre, a las 0 horas, comenzará a regir el nuevo Régimen Penal Juvenil establecido por la Ley Nacional 27.801. La normativa introduce cambios sustanciales en la edad y en las conductas por las que los adolescentes pueden quedar alcanzados por el sistema penal.
En diálogo con Fenix, la jueza titular del Juzgado de Familia, Niños, Niñas, Adolescentes y Adultos Mayores N.º 2, Alicia Valdez, explicó que si bien no está a cargo de la Secretaría Penal Juvenil, que corresponde a otro juzgado, se incorporará a las acciones necesarias para acompañar la implementación del nuevo régimen por su experiencia previa al frente del Juzgado de Menores y la Secretaría Penal.
Uno de los principales cambios será la ampliación del universo de adolescentes alcanzados por la responsabilidad penal. Actualmente, el sistema contempla la punibilidad desde los 16 años, mientras que con la nueva normativa quedarán comprendidos los adolescentes de entre 14 y 18 años.
Valdez explicó que otro cambio sustancial es que ya no se tendrá en cuenta la cantidad de años de pena prevista para determinar si una conducta puede ser procesada dentro del sistema. A partir de la entrada en vigencia, los delitos contemplados en el Código Penal podrán ser objeto de un proceso cuando sean cometidos por adolescentes dentro de ese rango etario.
La magistrada remarcó que esto no significa que ante cualquier denuncia un adolescente vaya automáticamente detenido. La privación de la libertad continuará siendo una medida excepcional y de último recurso, especialmente en casos de delitos graves o cuando no resulten adecuadas otras alternativas previstas por la legislación.
El nuevo régimen contempla distintas medidas y sanciones y establece una pena máxima de hasta 15 años de prisión para determinados delitos graves. Sin embargo, Valdez destacó que existen otras respuestas dentro del sistema penal juvenil, teniendo en cuenta la edad y las características particulares de los adolescentes.
Uno de los desafíos que plantea la implementación es precisamente el alojamiento de aquellos jóvenes que eventualmente deban ser privados de su libertad. La jueza explicó que la legislación establece la necesidad de contar con establecimientos especializados y diferenciados de los destinados a personas adultas.
Además, quienes se encuentren en distintas etapas del proceso no deberían compartir necesariamente los mismos espacios. La normativa contempla lugares específicos según la situación procesal y, en determinados casos de delitos graves y condenas, también puede disponerse el traslado a establecimientos de mayor seguridad ubicados en otras provincias.
Valdez también llamó a abandonar la idea de que el nuevo régimen está pensado únicamente para adolescentes con una trayectoria delictiva grave. Advirtió que muchas de las conductas que pueden llevar a un adolescente a quedar involucrado en un proceso penal son situaciones que anteriormente podían ser consideradas simplemente como peleas, travesuras o comportamientos propios de esa etapa.
Entre los ejemplos mencionó peleas y agresiones físicas, hurtos, daños y vandalismo, amenazas u hostigamiento a través de redes sociales, falsas alarmas de bomba, el ingreso de armas a establecimientos educativos y la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
La jueza también puso especial énfasis en las conductas que se producen en grupos de adolescentes. Explicó que, ante la comisión de un delito, la investigación deberá determinar el nivel de participación de cada integrante, ya sea como autor, partícipe o colaborador.
Otro aspecto destacado por Valdez es que la responsabilidad no necesariamente queda limitada al adolescente. La legislación también contempla consecuencias en materia civil para los progenitores frente a los daños ocasionados.
Por este motivo, la magistrada consideró fundamental que las familias se informen y conversen con sus hijos sobre el alcance del nuevo régimen. “Las bromas, las travesuras no van; eso ya, si cometen un delito, van a ser procesados”, sostuvo.
Valdez aclaró además que el régimen alcanza a adolescentes varones y mujeres de 14 años en adelante. Los menores de 14 años no ingresan al sistema penal juvenil, aunque la legislación establece mecanismos específicos para abordar situaciones en las que puedan estar involucrados.
Finalmente, la jueza remarcó que el sistema penal juvenil no debe convertirse en una herramienta para resolver conflictos derivados de la falta de límites, cuidado o protección familiar. Por eso, ante la entrada en vigencia del nuevo régimen, pidió a los adultos asumir un rol activo, conocer las actividades de sus hijos, sus grupos de amigos y el uso que hacen de las redes sociales.
La implementación comenzará este sábado y pondrá a prueba no solo al sistema judicial, sino también la capacidad del Estado para garantizar espacios especializados y medidas adecuadas para adolescentes que queden involucrados en hechos delictivos.