Advierten que 4 de cada 10 jóvenes endeudados no logran pagar sus deudas a tiempo
La socióloga e investigadora Violeta Carrera Pereyra, del Instituto Argentina Grande, explicó en diálogo con Fénix las causas del aumento de la morosidad entre los jóvenes y señaló el impacto del desempleo, los bajos ingresos y el acceso al crédito.
Viernes 25 de Septiembre de 2026
10:53 | Viernes 25 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La morosidad afecta con mayor intensidad a los jóvenes y cuatro de cada diez que actualmente tienen una deuda en Argentina no logran pagarla en los plazos establecidos, según explicó la socióloga e investigadora Violeta Carrera Pereyra.
En diálogo con Fénix, Carrera Pereyra señaló que, si bien la mayor cantidad de personas endeudadas se concentra en otros grupos etarios, cuando se analiza la proporción de jóvenes morosos sobre el total de jóvenes endeudados, el indicador adquiere una dimensión significativa.
“Cuatro de cada 10 jóvenes que están endeudados hoy en la Argentina no está pudiendo repagar su deuda a tiempo”, explicó.
La investigadora vinculó esta situación principalmente con las dificultades que enfrentan los jóvenes para acceder al mercado laboral y con las condiciones en las que consiguen empleo.
“El desempleo es muchísimo más alto entre los jóvenes”, señaló, y explicó que actualmente alrededor del 16% o 17% de los jóvenes se encuentra desempleado.
A esto se suma, según su análisis, la precariedad de quienes sí logran insertarse en el mercado laboral. “Seis de cada 10 jóvenes que sí logra estar ocupado, el 60% trabaja en trabajos desprotegidos que suelen tener salarios más bajos”, sostuvo.
Carrera Pereyra también destacó el crecimiento de nuevas formas de acceso al crédito, como las ofrecidas por las fintech. Según explicó, estas herramientas permitieron acceder al financiamiento a sectores que anteriormente tenían mayores dificultades para obtener créditos tradicionales.
“Es una población que logró tener un acceso al crédito, pero ahora está teniendo mucha dificultad para poder pagar eso”, indicó.
La especialista sostuvo que el problema de la morosidad no se resuelve únicamente mediante mecanismos de refinanciación o programas para cancelar deudas. Para Carrera Pereyra, resulta necesario abordar también el nivel de ingresos de los hogares.
“Si no hay una recuperación de los ingresos de los argentinos y las argentinas, no importa mucho si hay un programa de desendeudamiento”, afirmó.
En ese sentido, explicó que buena parte de las deudas son por montos relativamente bajos. Según señaló, la mitad de las personas que actualmente están en situación de morosidad tiene deudas de $200.000 o menos.
“Son deudas muy chiquitas que lo que hablan es de que son deudas de sostenimiento de la vida cotidiana”, sostuvo, al mencionar gastos vinculados con supermercado, tarifas y otros consumos habituales.
Para la investigadora, esto demuestra que una parte del endeudamiento está vinculada con la necesidad de sostener los gastos cotidianos ante ingresos que no alcanzan.
“Si no mejoran los salarios, la gente en un año va a estar volviéndose a endeudar”, advirtió.
Carrera Pereyra también mencionó la posibilidad de implementar programas de desendeudamiento y puso como ejemplo la experiencia desarrollada en Brasil, donde el Estado actuó como coordinador entre bancos y familias para facilitar acuerdos y mejorar las condiciones de repago de las deudas.
Según explicó, estas alternativas pueden contemplar modificaciones en los plazos, las tasas o los montos, con el objetivo de facilitar el cumplimiento de las obligaciones y reducir los niveles de morosidad.