La líder opositosa volvió al país y abrió una serie de interrogantes: ¿Habrá cambios en la cúpula de poder y se acelerará el proceso eleccionario?. Las claves para entender lo que puede suceder.
18:19 | Domingo 25 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Venezuela empezó este domingo un nuevo período de transición, cuyas repercusiones políticas internas empezarán a verse en las próximas semanas.
La inesperada llegada al país de la líder opositora, María Corina Machado, aumentará la presión sobre la presidenta interina Delcy Rodríguez y la Casa Blanca.
La acción, de un fuerte contenido simbólico, podría mover el tablero de poder chavista y ya hay algunos exdirigentes que aventuran la salida del poderoso ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, el gran titiritero de enorme influencia en el ala militar del gobierno.
El arribo de Machado a Venezuela estuvo enmarcado por un hermetismo total. Ni su gente más cercana en el país estaba enterada. Desde Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, fue cauto y prefirió no confirmar si el viaje contó con su autorización. Esa es la gran clave de todo este asunto.
“Es una mujer muy agradable. Me dio su premio Nobel, así que ¿cómo puedo decir otra cosa? Y espero que esté a salvo. Nos está yendo muy bien en Venezuela”, afirmó.
Para Trump, los negocios son más importantes que cualquier proceso de transición y esta no parece ser una excepción, más allá del diálogo abierto entre un sector de la oposición y el chavismo bajo el ala de la embajada estadounidense.
“Es una oportunidad importante para dar una muestra significativa de los pasos hacia la reconfiguración del pluralismo político. Esto va a dar una nueva dinámica a lo que ya está encaminado y puede incidir en un aceleramiento de estos procesos de negociación que reconfiguren el sistema político venezolano”, dijo a TN el analista venezolano Piero Trepiccione, subdirector Del Centro Gumilla de Análisis.
¿Qué puede pasar ahora en Venezuela?
La vuelta de Machado sorprendió a todos.
“Creo que es una de las mejores noticias que he recibido últimamente. Su presencia representa un giro directo a la dinámica de transición del país. Jamás representa una desestabilizacion, muy al contrario, justamente da un piso muy fuerte a la esperanza. Se mueve el tablero político tanto nacional como internacional”, dijo a TN la excandidata presidencial opositora Corina Yoris.
Pero también fue un sacudón para la oposición interna que mantiene diferencias con el liderazgo de la premio Nobel de la paz 2025.
“Después del 3 de enero (cuando se produjo la acción militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro) las dos personas claves sobre cuya actuación se soporta la transición política venezolana son Delcy Rodríguez y Donald Trump, que afortunadamente tienen un buen nivel de comunicación y cooperación reciprocas”, dijo a TN desde Caracas el dirigente Agustín Berrios, presidente del opositor Partido de la Reconciliación Nacional.
Berríos dejó en evidencia que la figura de Machado genera cautela en el arco opositor interno, más allá de un claro respaldo popular: “Yo he tomado la determinación personal de no opinar sobre ella ni para bien ni para mal”.
“Todo el esfuerzo debemos concentrarlo en consolidar la estrategia de Estabilización, Recuperación Económica y Transición Política como vía de superacion de la crisis. Todo lo que abone a esa ruta es positivo, todo lo que lo perturbe o interrumpa es negativo”, alertó.
María Corina Machado volvió a Venezuela después de 10 meses de exilio (Foto: REUTERS/Juan Carlos Hernandez)
María Corina Machado volvió a Venezuela después de 10 meses de exilio (Foto: REUTERS/Juan Carlos Hernandez)
La gran pregunta ahora si la presencia de Machado en el país actuará como una olla a presión difícil de mantener en el corto plazo.
Desde su exilio en Europa, el exministro de Información del chavismo, Andrés Izarra, vaticinó la salida de Cabello. “Si entró Machado con apoyo de los gringos, Diosdado sale pronto”, aventuró.
El analista Andrés Cañizalez, investigador de la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas, dijo a TN que la llegada de Machado “dinamiza el momento político en Venezuela”.
“Me llama la atención poderosamente que el regreso de María Corina se haya aprobado” desde el chavismo, indicó.
Leé también: Protestas en Europa: por qué la Generación Z sale a las calles y cuáles son los reclamos que amenazan la estabilidad de la región
Machado volvió después de 10 meses en el exilio y acudió a una Iglesia de la ciudad de Barquisimeto, de donde es su mano derecha, Henry Aliviares. “Hay una conexión muy fuerte. Es un lugar donde se podía aguardar un baño de masas controlado, como lo que ocurrió hoy”, apuntó.
Cañizalez cree que este regreso ha tenido el visto bueno de la Casa Blanca: “No dudo de que María Corina tenga el permiso de Estados Unidos para ingresar a Venezuela. Es un tema que causa escosor en el chavismo, que debe haber aceptado a regañadientes que ella entrara”.
Para el analista, el país entró en un proceso de desmovilización. “Eso coloca a Machado ante un enorme desafío. Hay un descontento generalizado con el gobierno de Delcy Rodríguez. Pero hay una parte de la población que guarda esperanza de que todo este tema petrolero se revierta en alguna mejora para su vida”, afirmó.
Además, advirtió que “el aparato represivo no está desmantelado. Machado va a necesitar reinventarse cuando no hay un escenario electoral próximo. Los liderazgos venezolanos están pensados para un escenario electoral cuando no tienes elecciones a la vuelta de la esquina, ¿qué tiene que hacer un líder político? Fortalecer las bases, crear una estructura".
“No creo que Machado vaya a incendiar el país, como dice el chavismo. El país ya está incendiado, pero con pequeños incendios. Hay más o menos más de 30 protestas diarias en todo el país. Pero es una protesta atomizada, desconectada y enfocada fundamentalmente en la agenda económica y social”, prosiguió.
En ese escenario, buscará reconstruir territorialidad. “Es una situación que requerirá inteligencia. Deberá enfocarse en la excarcelación de los presos políticos, demandando un aumento del salario mínimo. Claro, es una contradicción porque estaría pidiéndole a un gobierno que desconoce. Pero es una trampa de la que tiene salir. Porque la otra salida es no exigir nada porque es ilegítimo”, concluyó.