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Desarrollado por científicos, técnicos y estudiantes de nuestro país, el nanosatélite formará parte de Artemis 2 y tendrá el objetivo de probar tecnologías clave para futuros proyectos espaciales.
Miércoles 21 de Enero de 2026
09:38 | Miércoles 21 de Enero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Cuando la misión Artemis 2 despegue rumbo a la órbita lunar, a bordo del cohete SLS de la NASA viajará también un proyecto argentino.
Se trata de ATENEA, un pequeño satélite experimental, desarrollado con participación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), universidades nacionales y organismos científicos, que formará parte de uno de los vuelos espaciales más importantes de las últimas décadas.
El lanzamiento, previsto a partir del viernes 6 de febrero desde el Centro Espacial Kennedy, Estados Unidos, con una ventana que se extiende hasta fines de abril, marca no solo el regreso de las misiones tripuladas a la Luna, sino también un hito para la Argentina.

Nuestro país participará con el nanosatélite ATENEA, creado con tecnología propia por estudiantes, científicos y técnicos de la CONAE, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.
“ATENEA es un CubeSat 12U, un satélite de dimensiones chicas que se popularizó mucho en los últimos años y que está muy asociado al concepto de New Space, que busca acelerar los tiempos de fabricación y abaratar costos”, explicó a TN Tecno Juan Pablo Cuesta González, líder del proyecto ATENEA en la CONAE.
Pero a pesar de ser un nanosatélite, su función es ambiciosa: validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales y elevar el nivel de madurez tecnológica de subsistemas desarrollados en el país. “El objetivo es probar hardware diseñado y fabricado en Argentina”, detalló Cuesta. Esa validación en condiciones reales de misión es clave para fortalecer el desarrollo tecnológico local y abrir oportunidades de exportación.
Un satélite argentino, más alto que nunca
Vale aclarar que el satélite argentino no llegará a la Luna. ATENEA será desplegado a los cinco minutos del despegue de Artemis 2, junto con otros CubeSat de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita, a unos 45.000 km de la Tierra. Luego, alcanzará una altura máxima cercana a los 70.000 km, el doble de la órbita de los satélites geoestacionarios, pero muy lejos de nuestro satélite natural, que se encuentra a 384.400 kilómetros de la superficie terrestre.
De todas maneras, va a ser el dispositivo argentino que más alto haya volado, según destacó Cuesta.
Entre los experimentos del proyecto se destaca la prueba de un receptor GPS diseñado para funcionar por encima de la constelación tradicional de satélites GPS. “Esa idea fue originalmente de INVAP, a partir de la experiencia con ARSAT y la complejidad de las maniobras para llegar a órbita geoestacionaria”, explicó el ingeniero.
Además, el satélite transporta computadoras desarrolladas por la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Martín, dos dosímetros para medir radiación al atravesar los cinturones de Van Allen y un fotomultiplicador de silicio, una tecnología con potencial para futuras misiones lunares y de exploración profunda. “Todo esto es experimental. Es aprender haciendo y de manera empírica”, resumió Cuesta.
Para la CONAE, la inclusión de ATENEA en Artemis 2 tiene un valor científico e institucional. “El proceso de aprobación para que un instrumento o un satélite pueda integrarse a una misión tripulada de la NASA es realmente complejo. Los niveles de seguridad y de calidad que hay que superar son muy altos”, señaló Marcelo Colazo, gerente de Vinculación Tecnológica del organismo, en diálogo con TN Tecno.
Colazo destacó que, además del desafío técnico, la misión permitirá ganar experiencia en un entorno espacial poco habitual para la Argentina. “Este satélite va a estar en una órbita mucho más alta, con una exposición mucho mayor a la radiación, y también va a ser una prueba para las comunicaciones, porque estamos hablando de distancias de decenas de miles de kilómetros”, explicó.
La participación argentina en Artemis 2 se apoya en una relación de larga data con la agencia espacial de Estados Unidos. “La cooperación entre la CONAE y la NASA tiene más de 30 años de historia”, afirmó Colazo, y agregó que la exploración lunar abre un nuevo campo de cooperación internacional para el país, potenciado por la adhesión a los Acuerdos Artemis.
La integración final del satélite en Estados Unidos contó con la participación directa de estudiantes y jóvenes profesionales argentinos. Aldana Guilera, estudiante avanzada de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Nacional de La Plata, formó parte del equipo que viajó a Cabo Cañaveral y trabajó en la integración de ATENEA a los instrumentos de la NASA.
“Nos encargamos de la manipulación del satélite, desde desembalarlo hasta colocarlo sobre la mesa en una posición segura, y también de la integración final al dispensador que luego fue acoplado a la cápsula Orión y al cohete SLS de Artemis 2”, contó la joven a TN Tecno.
Para Guilera, la experiencia fue única. “No solo por haber sido seleccionados por la CONAE para este trabajo colaborativo, sino también por haber llegado a cumplir con los estándares de la NASA y que ellos mismos hayan aprobado el proyecto”, destacó.
Ahora, el equipo espera el lanzamiento. Pero su tarea no terminó. Si todo sale bien, su trabajo seguirá: “Nos estamos preparando para recibir la telemetría del satélite, es decir, las primeras señales de vida, y comenzar a recolectar los datos de la misión”, concluyó.
Orgullo argentino rumbo a la Luna
Para quienes participaron del proyecto, ATENEA representa mucho más que un satélite. “Es un orgullo”, resumió Cuesta. “Se trabaja mucho en Argentina y muchas veces los resultados y desarrollos no se conocen por falta de difusión. Poder estar en una misión como Artemis 2 es una oportunidad única para mostrar todo lo que hacemos”, finalizó el líder de proyecto de la misión ATENEA de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.
Al respecto, Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, expresó en un comunicado que la participación argentina en esta misión fortalece la proyección internacional del país: “Demuestra que contamos con el talento, la capacidad y la visión para ser parte de la nueva economía espacial”, agregó.
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