Nacionales

Los conflictos latentes en los PJ de Salta y Jujuy reactivaron la rebelión contra el poder de Cristina Kirchner

El gobernador salteño, Gustavo Sáenz, y la senadora jujeña Carolina Moisés, le declararon la guerra a la ex presidenta. Jalil y Jaldo sostienen el armado anti kirchnerista en el norte grande

Martes 03 de Febrero de 2026

328524_1770125469.jpg

10:26 | Martes 03 de Febrero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El conflicto por la conducción del PJ bonaerense y la interna provincial entre el kicillofismo y el cristinismo es el foco más importante que tiene el peronismo en el inicio de 2026. Pero no es el único. Hay otros incendios que no se apagan y que, por impericia o conveniencia de alguno de los protagonistas, se mantienen activos.

En el norte argentino, la intervención de los PJ de Jujuy y Salta está siempre latente en la agenda del justicialismo. Ambos cuentan con el aval de Cristina Kirchner como conductora del PJ nacional, aunque en el primero el proceso comenzó durante la gestión de Alberto Fernández, cuando el entonces presidente también estaba al mando del partido.

La decisión de Aníbal Fernández y Gustavo “Tano” Menéndez, como interventores del PJ jujeño, de dar de baja la interna partidaria y suspender a Carolina Moisés como afiliada del PJ local, abrió un nuevo capítulo de la interna federal entre el peronismo del interior y el cristinismo. La medida se tomó por considerar inadecuado que la senadora votara a favor del Presupuesto 2026 de Javier Milei y, anteriormente, avalara el RIGI, lo que la situó en el centro de los cuestionamientos ultra K.

“Es un acto de cobardía total, un mamarracho jurídico y un error político. Tienen miedo de ir a una elección interna. No quieren competir”, sostuvo ayer Moisés en una conferencia de prensa, en la que pidió a la Junta Electoral del partido que revise la resolución de los interventores y la suspensión de cerca de 300 afiliados.

Cristina Kirchner mandó a intervenir
Cristina Kirchner mandó a intervenir el PJ de Salta porque los diputados de Sáenz votaron junto al gobierno nacional (Photo by Emiliano Lasalvia / AFP)

 

El proceso electoral interno se suspendió en cuatro. La última vez fue el miércoles pasado. Desde entonces, el proceso electoral quedó sin fecha. El peronismo jujeño enfrenta una situación de caos interno una vez más. No hay acuerdo para unificar posturas ni elecciones para dirimir diferencias. No existen mecanismos para sanar las heridas.

Moisés, enfrentada al cristinismo hace varios años, recibió el respaldo público del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, que desde principios de 2025 cuestiona a CFK, a quien acusa de haber convertido al peronismo, a través de la intervención del PJ salteño, en una expresión política minoritaria en la provincia.

El mandatario salteño sostuvo que la ex presidenta ejerce “la dictadura del pensamiento del PJ” y aseguró que castiga a quienes disienten con su postura política. Además, le pidió que “se corra de una vez por todas” y que deje de utilizar el partido como “una pyme familiar”. Sáenz lleva tiempo cuestionando el accionar de la ex presidenta en la provincia del norte. La ex mandataria no le responde directamente, sino a través de emisarios.

Algunos dirigentes peronistas que comparten el escenario político salteño con Sáenz creen que su intención es tomar el mando del PJ provincial y, por eso, ha decidido librar una batalla de declaraciones con CFK. Consideran que busca asegurarse una base ante la posibilidad de construir un frente opositor a Milei en 2027, siempre que el Presidente no dé margen a nuevas alianzas electorales con el oficialismo salteño y sostenga a la senadora María Eugenia Orozco como principal candidata a la gobernación. Una violeta pura y dura.

La senadora jujeña Carolina Moisés
La senadora jujeña Carolina Moisés pidió, en reiteradas oportunidades, internas en el PJ de Jujuy y acusó a CFK de autoritaria

Sáenz es un aliado táctico de Milei. Acompañó, a través de diputados que le responden, gran parte de las iniciativas libertarias. Comparte posición con los gobernadores peronistas Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes también respaldan a Moisés. Los cuatro impulsaron la construcción del interbloque Convicción Federal en el Senado, que trabaja algunos temas en conjunto con el bloque justicialista, conducido por el formoseño José Mayans.

Existe un hilo fino que no termina de romperse a pesar de las confrontaciones sistemáticas. El bloque que tomó distancia del espacio donde se concentra el kirchnerismo sigue participando de un interbloque con el sector mayoritario del peronismo. Los gobernadores no se apartan de esa línea intermedia. Moisés, por ahora, tampoco.

“La democracia se cura con más democracia. No con sanciones, imposiciones ni silenciando con el látigo a quienes piensan distinto. El PJ se convirtió en una pyme familiar. Desde Buenos Aires eligen sus candidatos a dedo en todo el país. La condición: obediencia debida, amistad y lealtad a la reina del balcón”, escribió Sáenz en sus redes sociales en la tarde de ayer.

El posteo acompañó otro de Moisés, en el que criticaba al ex jefe del Ejército Argentino durante el kirchnerismo, César Milani, quien le pidió al gobernador salteño que “deje de arrodillarse tan fácilmente ante el poder”, ya que “no va a encontrar gloria ni reconocimiento en el sometimiento”. Cerca de los gobernadores y la senadora jujeña creen que el militar es la voz de Cristina Kirchner. El vocero de la ex presidenta.

Gustavo Sáenz junto al ministro
Gustavo Sáenz junto al ministro del Interior, Diego Santilli. El salteño es un aliado táctico del gobierno nacional

“Pensábamos que Sáenz era de La Libertad Avanza. Vota con ellos, habla maravillas del Gobierno, tiene funcionarios en la gestión nacional y no recibe a la CGT en su provincia. Es un partener de Milei”, sentenciaron desde el seno de la familia Kirchner. Y agregaron, con una dosis más de ironía: “Tal vez hablar del peronismo sea parte del combo que le pidió Santilli”, en referencia al ministro del Interior, que viene manteniendo reuniones con todos los gobernadores que poseen buen diálogo con la Casa Rosada.

El PJ de Salta fue intervenido por la gestión de CFK debido a que los diputados que responden a Sáenz votaron junto con el gobierno nacional. La intervención está a cargo de María Luz “Luchy” Alonso y Sergio Berni, dos dirigentes muy cercanos a la ex presidenta de la Nación. Entre ellos y Juan Manuel Urtubey existe un canal de diálogo abierto para que haya un cambio en el proceso político y la intervención pase a una fase local, con interventores del peronismo salteño, en vez de ser de otras provincias. El nombre que suena como posible reemplazo es el de Pablo Kosiner, cercano al ex gobernador, quien volvió a entablar relación con CFK tras una década de silencio.

En el peronismo de la provincia tienen claro que el PJ local necesita una depuración del padrón. Sostienen que existen muchos funcionarios afiliados que hacen aportes económicos al partido local de Sáenz, en vez de al PJ. Los consideran intrusos, que solo buscan romper el esquema partidario para jugar estratégicamente a favor de los intereses políticos del gobernador salteño.

La rebelión del peronismo de Salta y Jujuy contra Cristina Kirchner sumó una nueva temporada. No hay internas que resuelvan las diferencias que hicieron estallar el partido en los ámbitos locales. Mientras tanto, Milei avanza en la consolidación de la estructura libertaria a nivel nacional y aprovecha la debilidad de sus rivales para ampliar su poder territorial. El peronismo, por momentos, parece parte de otra película.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA