En diálogo con Fénix, el periodista boliviano Carlos Quisbert analizó el escenario social y político luego de los bloqueos que afectaron al país y explicó cómo impactaron las decisiones del presidente Rodrigo Paz.
16:05 | Miércoles 24 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, Carlos Quisbert sostuvo que la situación social en Bolivia muestra signos de calma luego de varios días de protestas. “La tensión social ha bajado”, afirmó, y explicó que la habilitación de las principales rutas fue clave para descomprimir el conflicto.
Detalló que los bloqueos afectaban principalmente al departamento de La Paz, sede del gobierno, y que su levantamiento permitió restablecer la conexión entre distintas regiones del país, con circulación hacia Perú, Chile y Argentina.
El periodista remarcó que la normalización del tránsito también trajo alivio en términos humanitarios y económicos. Explicó que durante los días de conflicto hubo transportistas que permanecieron varados en condiciones adversas, incluso durmiendo en sus camiones y soportando bajas temperaturas.
En ese sentido, mencionó los encuentros entre familiares y conductores que lograron regresar a ciudades como Cochabamba, La Paz y Oruro tras varios días de bloqueo. Además, indicó que la reactivación del transporte permitió recuperar el abastecimiento de alimentos, uno de los principales problemas generados por los cortes.
Quisbert señaló que el expresidente Evo Morales continúa teniendo influencia en el escenario político a través de sectores que responden a su conducción, como la Federación de Cocaleros. Precisó que existe una orden de aprehensión en su contra por una causa judicial vinculada a trata de personas, aunque no se ha ejecutado por el riesgo de generar enfrentamientos.
Según explicó, Morales permanece en el trópico de Cochabamba y la situación judicial sigue siendo un factor de tensión dentro del panorama político.
El periodista identificó como uno de los principales detonantes del conflicto la eliminación del subsidio al combustible, una medida aplicada por el gobierno de Rodrigo Paz. Indicó que esta decisión provocó un aumento significativo en el costo de vida, impactando directamente en la canasta básica y en las tarifas del transporte.
Si bien aclaró que la medida ya venía siendo evaluada por gestiones anteriores debido a su alto costo fiscal, cuestionó la falta de políticas para amortiguar el impacto en la población.
Finalmente, sostuvo que parte del conflicto social se explica por la falta de acompañamiento estatal tras la aplicación de medidas económicas. Según planteó, el gobierno trasladó el peso del ajuste directamente a los ciudadanos, quienes debieron afrontar el aumento de precios sin herramientas que permitan mitigar sus efectos.
En ese marco, consideró que, aunque la tensión ha disminuido, el escenario sigue siendo frágil y con riesgos de nuevos conflictos si no se atienden las demandas sociales.