María Eugenia Díaz, tesista de Criminología y con experiencia en el Servicio Penitenciario, explicó las diferencias entre ambas disciplinas y destacó la importancia de incorporar una mirada criminológica a las investigaciones judiciales.
20:02 | Lunes 14 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, María Eugenia Díaz, tesista de la Licenciatura en Criminología y con 22 años de experiencia en el Servicio Penitenciario, explicó las diferencias entre criminología y criminalística y sostuvo que ambas disciplinas pueden complementarse para lograr una mirada integral sobre los hechos delictivos.
Díaz explicó que la criminología es una ciencia de carácter principalmente social, que busca analizar las causas, los motivos y los factores ambientales que pueden llevar a una persona a cometer un delito. Para ello se nutre de disciplinas como la psicología, la sociología y el derecho.
En cambio, señaló que la criminalística tiene un perfil técnico y apunta a determinar quién cometió un hecho, cuándo ocurrió, cómo se desarrolló y cuáles fueron los elementos utilizados. En ese trabajo intervienen especialidades como la medicina forense, la balística y la dactiloscopía, entre otras.
La especialista remarcó que ambas áreas pueden complementarse. Mientras la criminalística trabaja sobre los indicios y las evidencias materiales, la criminología aporta el análisis del contexto social, ambiental y conductual. También explicó que el criminólogo puede especializarse en perfilación criminal y colaborar con equipos interdisciplinarios.
Díaz destacó además la utilidad de la criminología para elaborar mapas del delito, que permiten identificar zonas donde determinados tipos de hechos se concentran y analizar las características de esos sectores.
Al ser consultada por el caso de Ilda Goyochea, aclaró que no posee autoridad sobre la investigación y que se trataba de una opinión personal, pero sostuvo que además de las pruebas materiales deberían analizarse las conductas posteriores al hecho.
En ese sentido, planteó que, además del levantamiento y análisis de elementos como rastros y manchas de sangre, resulta relevante observar qué hicieron las personas involucradas después de ocurrido el episodio. “No solamente es el vaso, la copa o el levantamiento de las gotas de sangre, sino también las conductas”, explicó.
La especialista consideró que la combinación entre criminalística, criminología, psicología, psiquiatría y medicina forense puede contribuir a completar el análisis de una investigación y aportar diferentes perspectivas para reconstruir lo sucedido.
Finalmente, Díaz señaló que durante sus 22 años de trabajo en el Servicio Penitenciario nunca tuvo contacto con un criminólogo dentro de la unidad penal. En ese sentido, planteó la importancia de contar con profesionales especializados y equipos interdisciplinarios que permitan incorporar esta perspectiva tanto en el ámbito judicial como en el penitenciario.