Enrique Dutra, especialista en seguridad informática, explicó cómo avanzan los agentes de inteligencia artificial, qué tareas pueden realizar y por qué la supervisión humana sigue siendo clave.
17:03 | Jueves 17 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, Enrique Dutra, especialista en seguridad informática, explicó que la inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana y que distintas empresas comenzaron a incorporarla en procesos que antes requerían intervención humana.
Dutra señaló que tareas rutinarias, como el procesamiento de facturas y la organización de información, ya pueden ser realizadas mediante agentes de inteligencia artificial. Según explicó, estos sistemas permiten automatizar procesos y reducir considerablemente los tiempos de trabajo.
En ese contexto, también se refirió al impacto de la IA generativa en la programación. Explicó que los desarrolladores deberán adaptar rápidamente sus formas de trabajo, ya que tareas que anteriormente podían demandar meses de programación hoy pueden resolverse en pocas horas mediante una consulta bien formulada a una herramienta de inteligencia artificial.
“Lo que está pasando realmente con el desarrollo de software es que los desarrolladores van a tener que cambiar rápidamente su forma de trabajo para no convertirse en alguien obsoleto”, sostuvo.
Respecto de las versiones que circulan en redes sociales sobre una supuesta inteligencia artificial capaz de tomar decisiones completamente autónomas y poner en riesgo a la humanidad, Dutra pidió diferenciar los avances reales de las especulaciones.
“No, hay mucho de mito, hay mucho de personas que hablan por hablar”, afirmó el especialista. En ese sentido, explicó que los agentes de IA realizan las acciones para las cuales fueron diseñados y que los riesgos aparecen cuando los sistemas reciben instrucciones demasiado amplias o cuentan con accesos sin los límites adecuados.
Como ejemplo, mencionó casos en los que un agente pudo vulnerar un servidor porque había sido configurado con instrucciones para obtener determinada información y tenía acceso a la infraestructura necesaria para hacerlo. Según explicó, el problema en esos escenarios no radica en que la IA haya tomado una decisión espontánea, sino en cómo fue diseñada y qué permisos recibió.
Dutra destacó además la importancia del concepto de “human in the loop”, que implica que determinadas acciones de la inteligencia artificial sean revisadas por una persona antes de ejecutarse. A su entender, este mecanismo será fundamental para reducir riesgos a medida que los sistemas sean capaces de realizar tareas cada vez más complejas.
“Hoy en día todas las buenas prácticas están hablando de lo que ya es el proceso que se llama human in the loop, que es hacer todo previo a una revisión de un ser humano”, explicó.
Finalmente, sostuvo que los agentes actuales pueden ejecutar una serie de acciones para cumplir un objetivo cuando reciben instrucciones específicas, pero remarcó que esto no significa que tengan una voluntad propia. “La IA básicamente es software hecho por humanos”, señaló, y planteó que si un sistema realiza una acción indebida también debe analizarse la responsabilidad de quienes lo desarrollaron, configuraron y pusieron en funcionamiento.