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Un perito de Leopoldo Luque contradijo a la Junta Médica oficial: “Maradona murió inesperadamente, de golpe”

El médico forense Antonio Maya declaró este jueves y afirmó que el neurocirujano imputado ya no era el médico de cabecera del Diez al momento de la internación domiciliaria.

Jueves 17 de Septiembre de 2026

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18:51 | Jueves 17 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Un médico forense y un cardiólogo, peritos de parte del neurocirujano Leopoldo Luque (45) y la psiquiatra Agustina Cosachov (41), coincidieron este jueves en que Diego Armando Maradona (60) no tenía problemas cardíacos previo a su muerte, el 25 de noviembre de 2020.

"Se murió de golpe", dijo uno de los testigos en la audiencia N° 43 del juicio que lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.

Los testimonios más importantes de la jornada fueron los del médico forense Antonio Maya y el cardiólogo Ricardo Iglesias, quienes actuaron como perito de la defensa en la Junta Médica.

La declaración de Maya fue una de las más esperadas por sus conclusiones contrarias a las del cónclave de más de 20 especialistas, quienes coincidieron en que Maradona murió de un edema agudo de pulmón provocado por una falla cardíaca.

"Maradona no era un enfermo cardíaco porque tenía varias operaciones, como el bypass gástrico, después de rodilla. Uno de los controles previos que se hacen es cardíaco", sostuvo el perito, quien participó en otros casos resonantes como la desaparición de las manos de Juan Domingo Perón en 1987.

Maya describió que el ex futbolista "tenía una circulación cardíaca impresionante" y que en el expediente no existe evidencia de que haya tenido un problema de falta de aire.

"Luque desempeñaba la función de médico de cabecera de Maradona, como un asesor médico. Al operarlo otro médico, la función de Luque queda desplazada, por decisión de la familia. En la internación domiciliaria el médico fue (Pedro) Di Spagna", indicó el perito de parte.

Maya declaró de una manera pausada. Con sus 81 años y más de 59 de médico, el perito presentó una cartulina blanca escrita a mano donde expuso en un cuadro sinóptico, que fue sostenido por el abogado Francisco Oneto -defensor de Luque- y en el que explicó las causas de la muerte en general.

"Muerte natural, súbita, cardiaca con evidencia anatomopatológica sin enfermedad previa", tenía escrito entre sus conclusiones.

El perito dejó de hablar de la causa y se centró en las preguntas de las partes, oportunidad en la que Nicolás D'Albora, el defensor de Nancy Forlini (57) -coordinadora de Swiss Medical- que le consultó sobre las responsabilidades.

"Yo no imputo mala acción a nadie, ni la clínica (Olivos), ni a Medidom (empresa proveedora de enfermería), ni a Swiss Medical, ni a Di Spagna. Cada uno en su sector es responsable. Luque de la operación; Coscahov en el tema del alcoholismo y de la internación (domiciliaria), Medidom", indicó.

Y tras ello, afirmó: "Las cosas que podían haberse detectado exigían mínimamente que el médico lo pudiera ver. Ese acto es una manifestación de autonomía. Maradona se murió inesperadamente, de golpe. No es culpa de Maradona, es responsabilidad de Maradona".

Al momento del interrogatorio, Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro, lo recibió con un cumplido: "Es un gusto escucharlo".

Luego, indicó que el testigo presentó un informe con conclusiones previo a la deliberación de la Junta Médica oficial, sin la deliberación o intercambio con estos.

"¿Usted dice que Maradona era un paciente de riesgo?", preguntó. "No sé, si me refiero a un paciente de riesgo, pongamos que cualquier persona con la edad de Maradona y con sus afecciones, el riesgo es Inherente a la vida", respondió.

En otro tramo de su declaración, Maya sostuvo que observó edemas en la autopsia, más precisamente en la zona del muslo y en el tronco. "Los edemas que podían haberse percibido no constituyen un sentido de alarma, sino de advertencia", indicó.

"Si se hubiera dejado revisar se hubiese advertido. Según mi dictamen es porque no se dejó revisar y porque no se advertían los edemas porque estaba vestido", aclaró.

"Un evento cardíaco"

A su turno, el cardiólogo Iglesias, quien fue entre otras cosas presidente de la Asociación Argentina de Cardiología y publicó siete libros, aseguró que Maradona "se murió de un evento cardíaco".

"¿Qué le provocó ese evento?", le preguntó Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov. El perito respondió: "No hay una certeza. Se realizaron hipótesis. Una era una arritmia ventricular o un síndrome ascítico hepatoso o hepatorenal".

"Para 2020, Maradona no tenía una patología cardíaca activa", afirmó.

Sobre este punto tomó la posta el defensor Oneto, quien le consultó puntualmente sobre qué patologías tenía Maradona antes de su muerte.

Iglesias reiteró que no tenía patologías y que se le había realizado un ecocardiograma donde decía que tenía buena función cardíaca.

"Toleró tres cirugías, lo vieron 17 médicos en dos instituciones 20 días antes de su muerte y nadie le detectó problemas cardiacos ni renales. La cardiopatía dilatada es post mortem", señaló, con relación al Sanatorio Ipensa de La Plata y la Clínica Olivos, donde se operó de un hematoma subdural.

Y reafirmó: "Tuvo un evento agudo por arritmia, por eso se muere. No hay elementos previos que es un paciente de riesgo. Son eventos agudos, súbitos, no hay elementos que anuncie que puede ocurrir".

El contrainterrogatorio por parte de la fiscalía y de Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, tuvo varios idas y vueltas con el testigo, que incluyó la amenaza del letrado mediático de denunciarlo en el Colegio de Médicos por la actitud defensiva del testigo, señalada por el juez Gaig, presidente del tribunal.

Cosme Iribarren, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro, preguntó si en base a los registros de la última semana de vida de Maradona que señalaban que tenía taquicardia e hinchazón, el perito de parte insistía en que los médicos y enfermeros hicieron bien su trabajo.

"Se hizo lo que correspondía con un paciente que había salido hace dos semanas de una internación. Con el diario del lunes hubiese hecho algo más", indicó.

Luego, Burlando le exhibió los parámetros que fueron anotando los enfermeros y fue entonces que Iglesias se contradijo y señaló que Maradona presentó hipertensión en al menos cuatro oportunidades de las que fue analizado.

Sobre el final de su testimonial, Iglesias respondió consultas de Félix Infante, abogado de Jana Maradona. El letrado le consultó con qué diagnóstico fue dado de alta el ex futbolista de la Clínica Olivos.

"Un postoperatorio cerebral y una abstinencia", contestó, a lo que Infante repreguntó quiénes tenían que controlar esos diagnósticos. "Un neurocirujano y una psiquiatra", dijo Iglesias.

"Con esto, mantiene que los médicos tratantes no eran Luque y Cosachov", volvió a la carga Infante. El testigo dijo que tenía médicos de la prepaga y era atendido por enfermeros.

 

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