Sociedad

"Pequeño J" en Argentina: la pista clave que inquieta a la Justicia y un tatuaje bajo la lupa

El narco peruano Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, negó ante la Justicia argentina estar involucrado en el triple crimen de Florencio Varela. Mientras avanza la investigación, los pesquisas creen que su organización sigue activa

Domingo 10 de Mayo de 2026

338719_1778428103.jpg

12:45 | Domingo 10 de Mayo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Después de más de seis meses detenido en Perú, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, declaró por primera vez ante la Justicia argentina tras ser extraditado al país. Durante la indagatoria negó cualquier participación en el triple crimen de Florencio Varela, uno de los expedientes narco más brutales y complejos de los últimos años.

La audiencia se realizó de manera virtual desde el penal de Marcos Paz y estuvo encabezada por el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez. Según pudo saber A24.com, el acusado se limitó a rechazar los cargos en su contra y evitó profundizar sobre el funcionamiento de la organización criminal que los investigadores aseguran que lideraba.

“Pequeño J” arribó a la Argentina en un avión de la Fuerza Aérea bajo un fuerte operativo de seguridad coordinado entre Interpol y la Policía Federal. Para los investigadores, su extradición representa un avance clave en la causa por los asesinatos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados y con signos de tortura en septiembre de 2025 en una vivienda de Florencio Varela.

Sin embargo, la investigación está lejos de concluir.

La sospecha de que la organización narco sigue activa

A pesar de las múltiples detenciones realizadas hasta el momento, todavía hay sospechosos prófugos y la Justicia sostiene que la estructura criminal vinculada a “Pequeño J” continúa parcialmente activa. La principal hipótesis apunta a una venganza narco relacionada con el robo de un cargamento de cocaína y con una demostración de poder territorial dentro del conurbano bonaerense.

En ese marco, uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el tatuaje que el joven narco peruano exhibía al momento de su captura en Lima. Para los pesquisas, no se trataba solamente de una marca estética, sino también de un símbolo ligado al liderazgo y al nivel de influencia que ejercía dentro de la organización.

En distintos informes judiciales y policiales aparece descrito como un jefe “sanguinario”, capaz de ordenar secuestros, torturas y asesinatos mientras impartía directivas a través de redes sociales y grupos cerrados de mensajería.

 
 

 

La hipótesis detrás del triple crimen de Florencio Varela

 

Los investigadores sostienen además que el triple crimen tuvo un carácter ejemplificador. Según esa hipótesis, el objetivo no habría sido únicamente castigar una presunta traición interna, sino también enviar un mensaje al resto de la estructura narco. Parte de esa lógica mafiosa quedó expuesta en la transmisión en vivo de las torturas dentro de un grupo privado de Instagram, una secuencia que conmocionó incluso a los funcionarios judiciales que accedieron al material.

Ahora, tras su primera declaración en territorio argentino, el juez deberá definir la situación procesal de “Pequeño J” en los próximos días. Mientras tanto, la causa continúa abierta, con nuevas medidas de prueba y la búsqueda de los integrantes de la banda que aún permanecen prófugos.

 

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA