Aunque la relación entre Franco y Maia todavía no fue oficializada públicamente, las imágenes del almuerzo volvieron a potenciar los rumores y dejaron en evidencia la cercanía entre ambos.
Uno de los momentos más comentados fue el impactante regalo que recibió el piloto: una botella edición especial de tres litros, valuada en 400 mil pesos, que posó sonriente sosteniendo como uno de los grandes recuerdos de la jornada.
Con un look relajado —chomba verde y pantalón marrón— Colapinto se mostró distendido, sonriente y disfrutando de una tarde de placer antes de cambiar el vino por la velocidad.
Entre lujo, romance y Fórmula 1, Franco volvió a demostrar que su magnetismo trasciende las pistas.