El secretario general de la UOCRA y miembro del triunvirato de la CGT provincial, Sebastián Di Fiori, afirmó que el empleo registrado en la construcción riojana cayó de unos 14.700 trabajadores a menos de 1.000 y cuestionó la reforma laboral.
17:09 | Jueves 08 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, el secretario general de la UOCRA y miembro del triunvirato de la CGT provincial, Sebastián Di Fiori, analizó la situación de la construcción en La Rioja, a partir de los datos que muestran una caída interanual del 5% a nivel nacional y una recuperación mínima en el último mes. Sostuvo que la provincia "no escapa" a esa realidad y que, junto con Santa Cruz y Tierra del Fuego, es de las más golpeadas durante el gobierno de Javier Milei.
Recordó que en 2021, 2022 y los primeros meses de 2023 La Rioja fue, en proporción por habitante, la provincia con más obra pública, además de contar con mucha inversión privada. Según indicó, a fines de 2023 se produjo un freno y los trabajadores registrados pasaron de casi 14.700 a unos 4.000, y hoy son menos de 1.000. Afirmó que crecieron el trabajo en "changa" y en negro, y que algunas empresas aprovechan para dividir un salario entre dos trabajadores.
Sobre la reforma laboral, aclaró que nadie está en contra de modernizar el trabajo, pero cuestionó que se haga con quitas de derechos. Explicó que uno de los mayores perjuicios para los obreros de la construcción es que no se les paga la hora extra: las horas se acumulan en un banco y luego se descuentan, por ejemplo, si el trabajador debe ir al médico o llevar a un hijo a la escuela. Indicó que eso reduce el consumo, porque muchos trabajadores hacen horas extra para invertir en su casa, viajar o comprar una moto, y que el efecto se nota en el comercio de materiales.
Respecto de la movilización de la CGT en defensa de la industria, dijo que salía de la marcha, en la que se leyó un documento crítico del Gobierno nacional. Consideró que la central debió reaccionar antes, aunque valoró que ahora "salga por todo" en defensa de los trabajadores. Señaló que en ninguno de los cuatro paros realizados el Gobierno convocó a la central a negociar.
Por último, afirmó que existe un "industricidio" y que, además de los 14.000 empleos perdidos en la construcción, hay que sumar los trabajadores textiles y la pérdida de salario.