Lo afirmó uno de los ministros del gabinete.
20:51 | Miércoles 13 de Mayo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El Gobierno de Bolivia aseguró hoy miércoles que el presidente Rodrigo Paz Pereira "no va a renunciar", pese a la presión de sectores movilizados que mantienen bloqueos de carreteras y protestas en varias regiones del país, al tiempo que denunció intentos de desestabilización y advirtió que no permitirá una ruptura del orden constitucional.
"De ninguna manera va a renunciar nuestro presidente (Paz Pereira) porque no puede, eso es poner en riesgo la democracia", afirmó a periodistas el ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, quien sostuvo que cualquier intento de forzar la salida del mandatario pondría "en riesgo la estabilidad del país".
El ministro sostuvo que los bloqueos ya provocan efectos económicos visibles, como el retraso en el transporte de mercancías, alimentos retenidos en carreteras y evacuaciones de emergencia en algunas zonas afectadas por las protestas.
La tensión política y social se intensificó en el departamento de La Paz, sede del Gobierno boliviano, donde las protestas comenzaron a generar desabastecimiento de productos básicos, incremento de precios y dificultades en el transporte de alimentos hacia las ciudades de La Paz y El Alto.
El Ejecutivo considera que las movilizaciones dejaron de responder únicamente a demandas sociales y pasaron a tener un componente político orientado a debilitar al Gobierno, que asumió hace seis meses. "Este es un bloqueo político, un bloqueo (de caminos) con fines de desestabilización", afirmó a los periodistas el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien vinculó las protestas con sectores cercanos al expresidente Evo Morales (2006-2019).
Las movilizaciones de indígenas y campesinos surgieron de manera inicial en rechazo a la Ley 1720 relacionada con la conversión de pequeñas propiedades agrícolas en medianas.
Se alinearon además a las demandas de la Central Obrera Boliviana (COB) que exige el incremento del salario básico y un pliego de varios puntos, aunque luego algunos dirigentes rurales comenzaron a exigir la renuncia del presidente Paz Pereira.
A la protesta se sumó la denominada "Marcha por la Vida para Salvar Bolivia" que inició el martes con cientos de seguidores del expresidente Morales y que partió desde la población de Caracollo, en el departamento de Oruro (centro-oeste) rumbo a la ciudad de La Paz, en demanda de soluciones a la crisis económica y el abastecimiento de combustibles, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Ante este panorama, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que el Gobierno defenderá la democracia y el orden constitucional, al asegurar que no permitirán acciones destinadas a provocar "zozobra" o una eventual ruptura institucional.
"Quieren generar tal nivel de desestabilización que provoque zozobra, para hacer creer que realmente pueden romper el orden constitucional. Eso no es correcto, la gente no está de acuerdo y no lo vamos a permitir de ninguna manera", sostuvo Gálvez.__IP__
El prolongado bloqueo comenzó a afectar el abastecimiento de carne, pollo y otros alimentos esenciales, por lo que el Ejecutivo organizó vuelos para transportar productos hacia el occidente del país y mitigar la escasez.