El periodista César Tappa advirtió, en diálogo con Fénix, sobre una presunta red de irregularidades en locales nocturnos y apuntó contra controles selectivos y posibles vínculos con sectores del Estado.
20:13 | Miércoles 17 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El caso de Agostina generó un fuerte impacto en Córdoba y dejó al descubierto una serie de presuntas irregularidades vinculadas al funcionamiento de locales nocturnos en la capital provincial. En ese contexto, el periodista César Tappa denunció la existencia de una “mafia de boliches” que operaría con distintos niveles de vínculos con sectores del Estado.
En diálogo con fenix Tappa sostuvo que, de no haberse visibilizado el caso, estas prácticas “seguirían operando con total normalidad”, y remarcó que la situación incluso habría derivado en consecuencias para algunos funcionarios públicos.
Según describió, existiría una marcada desigualdad en los controles: mientras algunos comerciantes son exigidos con estrictas condiciones para habilitar sus locales, otros espacios funcionarían con graves irregularidades sin ser sancionados.
En ese sentido, mencionó el caso de un local nocturno conocido como “Huachitas”, donde —según denunció— habría presencia de menores de edad en situación de explotación sexual. “Había niñas menores ejerciendo la prostitución y, si no lo hacían, eran golpeadas”, afirmó.
El periodista también apuntó a la falta de controles efectivos y a la presunta existencia de espacios clandestinos dentro de estos establecimientos. “Nadie veía que en el subsuelo había como un hotel alojamiento encubierto”, señaló.
Además, puso el foco en lo que consideró una “doble vara” en las inspecciones municipales. Como ejemplo, relató situaciones en las que se exigen condiciones extremas a algunos emprendimientos, mientras otros operarían sin cumplir requisitos básicos.
Entre los casos mencionados, detalló la exigencia a un circo de contratar una autobomba para obtener habilitación, lo que —según explicó— derivó en una contratación irregular con un cuartel de bomberos del interior que no tendría presencia real en el lugar. “La autobomba está contratada, pero no va a venir”, ironizó.
Tappa también hizo referencia a la magnitud del negocio nocturno en Córdoba, señalando la existencia de empresarios con decenas de locales funcionando simultáneamente. “Esto no es política, es un gran negocio”, afirmó.
Finalmente, consideró que el caso Agostina marcó un punto de inflexión y expuso una problemática estructural que, hasta ahora, permanecía invisibilizada. “Lamentablemente tuvo que pasar esto para que saliera a la luz”, concluyó.
El tema continúa generando repercusiones y abre interrogantes sobre el rol de los organismos de control y la responsabilidad de los distintos niveles del Estado.